Viernes, 9 diciembre, 2016

El Madrid no está para otro “no pasa nada”
El Madrid no está para otro “no pasa nada”

El Madrid no está para otro “no pasa nada”

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Si se le pregunta por Pepe, le defiende a capa y espada. Ahí no titubea y lo tiene muy claro. Ojo, yo también le renovaría porque me parece un jugador más que válido para el Real Madrid. Sin embargo, cuando escucho frases salidas de la boca del propio Mourinho como “estoy aquí para terminar primero, pero si termino segundo no pasa nada” o “si hacemos bien nuestro papel y acabamos segundos nos iremos de vacaciones con la cabeza muy alta”, no me queda otra que torcer el gesto porque no le veo ni pies ni cabeza.

No hay que ser muy listos para saber qué pasó con el entrenador que la temporada pasada dejó al Madrid en la segunda posición de la Liga (con una puntuación de récord, por cierto). Si Mourinho presume de ser un ganador tiene que serlo en el banquillo, en Valdebebas, en el Bernabéu y en la sala de prensa. Seguro que gran mayoría de la afición blanca no apoya las dos frases mencionadas por su entrenador. Y la razón es bien sencilla: ser segundo en el Real Madrid es un fracaso. Se mire como se mire. Un completo fracaso. Así lo dice la historia y para refrendarlo sólo habría que preguntar a hombres como Di Stéfano, Gento, Hugo Sánchez o el mismo Raúl González.

El entrenador madridista sabe que tiene enfrente un hueso duro de roer, el Barcelona. Sin embargo, los 80.000 espectadores que, día tras día, llenan el estadio Bernabéu lo hacen con la esperanza de ver a su equipo ganar. Es más, parafraseando a Luís Aragonés, habría que decir que el seguidor merengue espera aquello de “ganar, ganar, ganar y volver a ganar, ganar…”. Por eso, las palabras de Mourinho no pueden ser pronunciadas por un entrenador del Real Madrid. El mejor club del siglo XX no vive de ser segundo. Vive de títulos.

No sería de extrañar que esas aseveraciones de Mourinho fueran una forma de quitar presión a sus hombres pero, aún así, se antoja una versión muy pobre y poco elegante de decirle a la gente que sólo con lucha y pelea el madridista se siente satisfecho. Para nada. Esa no es la realidad. Igual Mourinho, que ha ganado mucho, debe saber que cuando su Club quedó segundo el año pasado, las calles que limitan con el Bernabéu (Castellana, Padre Damián, Concha Espina y Rafael Salgado) no llevaban la “cabeza muy alta” precisamente.

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