Domingo, 4 diciembre, 2016

Enrique Ortego – El ataque total
Enrique Ortego – El ataque total

Enrique Ortego – El ataque total

1. Un tándem letal. Cristiano Ronaldo (26) e Higuaín (27) volvieron a marcar. El portugués, como viene ser costumbre últimamente, abrió el marcador -dicen que siempre es el gol más importante- y el argentino desatascó el partido con el segundo tanto. Entre los dos suman 53 tantos y no sólo son el mejor dúo goleador de la Liga y del resto de los Campeonatos europeos, es que además llevan más goles entre ellos, por ejemplo, que doce equipos de Primera división y sólo cinco menos que el Valencia, que es el tercero en discordia.

¿Por qué marcan tanto? Porque son muy buenos, porque aprovechan el flujo ofensivo de un equipo que siempre juega mirando el área contraria… y además porque se juegan para sí mismos muchas acciones que podrían terminar de otra forma y ellos concluyen en una acción individual con remate final. Higuaín, últimamente, se siente tan importante como CR9 cara al gol y remata a puerta más que nunca. De cerca y de lejos. En posición ventajosa y en posición forzada. En eso se ha fijado en el espejo del portugués sin ser el portugués. Ya tiene alma de goleador.

2. Guti y Kaká. Aunque soy de los que sigo esperando que Kaká vuelva y tendré que esperar a la temporada próxima para ello, me gustó que Pellegrini ofreciera el sábado la titularidad a Guti en perjuicio del brasileño. La realidad es que con todas sus idas y venidas, con sus lesiones largas y polémicas, con ese efecto Guadiana de aparecer y desaparecer, el “14” ha hecho más que Kaká cuando ha estado en el campo en esta temporada y se merecía despedirse del Bernabéu como titular, jugando los noventa minutos y además con el brazalete de capitán.

Quiso en ese tiempo ser fiel a sí mismo. Fue Guti en estado puro. Con sus pases impredecibles y matemáticos y sus pases erróneos, casi siempre por querer arriesgar más de la cuenta. Es de agradecer que un futbolista se equipo por exceso en lugar de por defecto. Valen más tres pases perpendiculares de Guti que colocan a sus compañeros en posición ventajosa ante el gol que cincuenta pases laterales intrascendentes en el medio campo, como hacen otros. Particularmente seré de los que le echará de menos…

3. El efecto Llorente. Sólo Caparrós sabe lo que intentaba realmente cuando se dejó a Fernando Llorente en el banquillo. Cabe suponer que era una jugada marcada. No anda el delantero sobrado de fuerzas tras el constante y continuo esfuerzo que hace en todos los partidos saltando y buscando todos los balones que le llegan desde su defensa y el técnico pensó que podía hacer más daño en la segunda parte, con el Real Madrid más desgastado o acuciado por la necesidad de la victoria.

Con lo que no contaba era con la expulsión de Amorebieta y entonces el efecto Llorente se quedó congelado en el banquillo. Cuando salió ya era tarde. En definitiva que fue su ausencia la que causó un efecto-relajación en el Bernabéu, Albiol y Sergio Ramos incluidos. Respiraron ambos cuando no le vieron en el once y al Athletic le faltó su referencia ofensiva. Llevan varias temporadas buscándole arriba del todo y el sábado levantaban la cabeza y no le encontraban. Mal asunto.

COMENTA CON FACEBOOK



Related posts