Florentino Pérez es el inventor de las palancas

Florentino Pérez es el inventor de las palancas

| 2022-09-27

| Pedro Riaño

La diferencia es que si las utiliza el presidente del Real Madrid estamos ante una operación estratégica brillante y si lo hace el del Barça está vendiendo el club a trozos.

El Real Madrid encaró la última temporada viniendo de un nadaplete, como el Barça en el pasado ejercicio. Pero para eso está el aparato de propaganda al servicio de Florentino Pérez: a los fracasos del Real Madrid se les pone sordina y a los del Barça se les acompaña con el apocalípsis, la ruina y la inminente desaparición. Algo que es más un deseo que una realidad entre los palmeros y mariachis que cantan al son que marca su querido presidente.

Las palancas las inventó Florentino Pérez

Con las famosas palancas de Joan Laporta sucede lo mismo. Resulta que el presidente del Barça lleva a su club a la ruina, vende patrimonio, la herencia de la abuela, y recurre al pan para hoy para sufrir hambre mañana. Un desastre, vamos.



Los gaiteros de Florentino, que están ahí para tocar la gaita, repiten y repiten que el Barça va abocado a la ruina. Los fichajes de este verano producen descomposición intestinal y después del meneo de Las Vegas, sumado al 0-4 del último clásico de La Liga, el Barça y sus fichajes empiezan a causar pánico.

Hay que echarle, por tanto, agua al vino. Y contratacan con lo de la ruina financiera. El Barça tiene una deuda bruta de 1.350 millones de euros. Una barbaridad, cierto. Pero lo del Real Madrid, que arrastra una deuda de 800 millones, tampoco es como para lanzar cohetes.



Resulta que si el Real Madrid ficha a un jugador con la carta de libertad, es el resultado de una excelente estrategia. Si hace eso mismo el Barça es porque no tiene un euro y no puede aspirar a más. Pero también el Barça ha fichado a coste cero y a cracks contrastados pagando el gusto y las ganas, porque la marca Barça, por mucho que se empeñen en Madrid, genera mucho.

El Barça no ficha a suplentes desconocidos por 100 millones

Lo que no ha hecho el Barça es gastarse 100 millones en un futbolista desconocido para ser suplente, que es lo que ha hecho el Real Madrid con Tchouaméni después del esperpéntico ridículo que duró dos años con Mbappé: "Me dicen por la calle: Presi, ficha a Mbappé. ¿Y usted que les dice?  Tranquilos". Y tictacs y guiños y mucho tranquilos. Cómico no, lo siguiente.



Lo que no dice la caverna mediática especializada en lavarle la cara a su presidente es que para palancas, las de Florentino Pérez, que fue el inventor de esta fórmula contable. Liquidó en un lugar privilegiado de Madrid la Ciudad Deportiva por 500 millones en 2005, cuando hoy valdría miles de millones.

Y recientemente ha suscrito un contrato con la firma de inversión Sixth Street (qué casualidad, la misma de las dos primeras palancas de Laporta) y la compañía especializada en gestión de estadios Legends para que gestionen la actividad del Bernabéu a cambio de su correspondiente porcentaje. Eso es recurrir a las palancas como Laporta. Eso es vender el club a trozos, como hace Laporta. 



Florentino ya firmó con Sisxth Street

Lo que en el Real Madrid significa incrementar los ingresos del estadio, obviando el porcentaje que se pierde por el camino, en el Barça es vender el club a trozos y dilapidar patrimonio. Pero lo cierto es que Laporta no ha inventado las palancas. Florentino Pérez le lleva años de ventaja vendiendo el Real Madrid a los comisionistas.

El contrato con Legends lo firmó Florentino Pérez con una vigencia de 25 años y la empresa norteamericana se quedará en ese periodo con el 20% de los beneficios que se generen en el Bernabéu con las diferentes actividades que allí se celebren. Y esta palanca todavía no la ha activado Laporta, que la tiene en la reserva. ¿Qué diferencia hay entre esto y lo que hace Laporta, que tan mal rollo genera entre los que querrían ver al Barça desaparecido?

La propaganda funciona así

Pero en el Real Madrid se acepta que Florentino pueda recurrir a las palancas y dejar en manos de terceros la explotación del Bernabéu a cambio de cuantiosos beneficios y no se permite que otros, como Laporta, echen mano de estos trapicheos, que no son otra cosa que admitir que el club no está preparado para gestionar las actividades de su propio estadio. En el caso del Real Madrid significa ingresar 400 millones al año por las actividades que se realicen en su estadio. En el caso del Barça supone renunciar al 20% de esos beneficios.

El presidente Pérez presupuestó las obras de remodelación del Bernabéu en 575 millones. La factura final superará los 1.000 millones. No pasa nada. Estas cosas solo adquieren relevancia si es Laporta quien infla los costes de la remodelación del Camp Nou. En el caso del Real Madrid no hay problema porque los beneficios que dejará el nuevo estadio compensarán la desviación. En el caso del Barça se produce un desvarío económico inadmisible.

La propaganda funciona así.

 

 

 

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