¡No habrá sanción! Laporta no se atreve a meter en vereda a Piqué

¡No habrá sanción! Laporta no se atreve a meter en vereda a Piqué

| 2021-09-06

| Fede Peris

Piqué ha cometido un incumplimiento grave y sabe que no recibirá ninguna sanción porque Laporta no se atreverá con él.

No se atreven con él. Gerard Piqué se espabiló para que Josep Maria Bartomeu se sometiera a su voluntad. Ahora tiene controlado a Joan Laporta, que no se atreve a imponerle una multa por saltarse el código de disciplina interna del club que cada jugador tiene impreso y firmado en su contrato.

Laporta es rehén de Piqué. Está condenado a dejarle hacer lo que quiera. Surfear en cantabria con Shakira y sus hijos, por ejemplo. Aunque eso suponga poner en riesgo su integridad física, algo que contempla el reglamento de régimen interno del club. Pero Piqué está tranquilo, sabe que tiene bula.



Laporta le debe mucho a Piqué

Joan Laporta le debe mucho a Piqué. No sólo que se rebajara el sueldo (para aplazar su cobro íntegro), sino que ejerciera de influencer para conseguir que los demás también lo hicieran. Sin la intervención de Piqué está por ver si Jordi Alba y Sergio Busquets hubiera aceptado un recorte en sus salarios.

La aportación de Piqué en favor de Laporta va más allá. Sus insinuaciones favorables en periodo electoral y hasta su gesto de ofrecer un pellizco de sus ahorros si era necesario para completar el aval de los 124 millones que Laporta necesitaba para acceder a la presidencia revelan los gestos que Piqué ha enviado al presidente en una dirección esperando su retorno.



Piqué manda más que el presidente

Son gestos que no se olvidan. Y Laporta está en deuda con Gerard Piqué. Por eso, ahora que ha sido descubierto en Cantabria, saltándose la normativa del club y practicando con su familia un deporte que está prohibido en el Barça a sus futbolistas, Piqué no será sancionado. Quedará demostrado que Piqué manda más que el presidente y que ya ha empezado a ejercer desde su posición de futbolista. Piqué no niega su deseo de llegar un día a la presidencia del Barça en el futuro.  Está en ello.

Piqué fue pescado con Shakira y sus hijos por el Diario Montañés practicando surf en la playa cantabrica de Oyambre. El central era consciente de la trascendencia que podían tener esas fotos, por lo que intentó evitar su publicación recurriendo a las amenazas al periodista de dicho medio Javier Rosendo. Pero las imágenes se han hecho públicas y Piqué se ha metido en un buen lío del que, como casi siempre, saldrá bien librado.



"Incumplimiento grave" estando de baja

Además, se da la circunstancia de que las imágenes fueron captadas mientras el futbolista estaba de baja. De hecho no disputó el último partido ante el Getafe a causa de una lesión. Es decir, que Piqué se expuso a una lesión grave estando lesionado y sin tener el alta médica.

El central catalán tiene firmado en su contrato que acepta la cláusula de "mantener su condición física y deportiva al máximo nivel posible para el mejor desempeño de su función [...] Esto incluye incompatibilidades, la vulneración de las cuales se considera como incumplimiento grave y culpable, las siguientes: Realizar actividades que restrinjan el necesario descanso físico. Participar en actividades consideradas de peligro o riesgo, prohibiéndose expresamente la utilización, aunque sea esporádica, de motos, motos acuáticas o parapente, así como la práctica del esquí, escalada, o equivalentes, salvo autorización expresa del club".



Piqué consiguió 350 millones para Bartomeu

Queda claro que estamos ante un "incumplimiento grave" de la normativa del club. Pero Piqué tiene con Laporta una relación similar a la que mantuvo con Josep Maria Bartomeu, que le comía en la mano. Bartomeu llevaba años buscando un patrocinador que sustituyera en la camiseta del Barça a Qatar. Un equipo de directivos y de ejecutivos a sueldo en el club estuvieron años rastreando el mercado en busca de una marca que pagara lo que el Barcelona merecía. Y no la encontraron... hasta que llegó Piqué.

El central blaugrana y Shakira organizaron una cena a la que asistiría Bartomeu y en la que conocería a Hiroshi Mikitani, el presidente de Rakuten, amigo de la pareja. Y gracias a la intermediación de Piqué, Bartomeu consiguió el sponsor que sus ejecutivos no supieron encontrar. Rakuten firmó por cinco años con el Barça por un montante de 350 millones y Piqué no quiso participar en la operación como comisionista, dado que sin él el negocio nunca se habría cerrado.

Pero Piqué sabía que con este paso Bartomeu se convertía en su rehén. Y a partir de ese momento vivió siempre a su aire dentro de la disciplina impuesta por el club para todos los demás. Un día se saltaba un entrenamiento porque tenía algún asunto pendiente en su faceta de presidente del Andorra... otro se ausentaba de Barcelona para ir a Nueva York a presentar su Copa Davis... Por libre. Y, por supuesto, a Bartomeu no se le ocurría cuestionar ninguna de sus decisiones, aunque atentaran contra la disciplina del grupo y generaran comentarios negativos entre sus compañeros. Siempre tenía el permiso oficial del club. ¡Faltaría más!

Han pasado los años, ha cambiado el presidente y estamos igual. El que manda en el Barça es Piqué. 

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