¡Pandilla de inútiles! El Barça de Messi produce vergüenza (3-3)

¡Pandilla de inútiles! El Barça de Messi produce vergüenza (3-3)

| 2021-05-11

| Pedro Riaño

El Barça desperdicia la posibilidad de ponerse líder y tira LaLiga dejándose empatar a tres un partido que tenía ganado en el descanso por 0-2.

El Barça ha demostrado en el Ciutat de Valencia que si se hubiera propuesto meterle ocho goles al Levante, lo habría conseguido. El Barça dejó claro en Valencia que es muy superior al Levante. El Barça ha marcado tres goles en Valencia. Pero también le han marcado tres. Y adiós Liga.

No han querido ganar esta Liga

Los jugadores del Barça no han querido ganar esta Liga. Y si no es así, eso es lo que ha parecido. Hoy podían haberse ido a dormir como líderes. Pero no han querido. Les ha salido un partido redondo en la primera mitad, llegando cómo y cuándo han querido a la portería del Levante. A un golazo de Messi le ha acompañado otro pedazo de gol de Pedri. 0-2 en el descanso y la sensación de que el Barça tenía controlado el partido. Además, perdonó mucho en la primera mitad. Si cierran los primeros 45 minutos con un 0-5, nadie se hubiera extrañado.



En cuatro minutos De Jong había habilitado para Pedri dos ocasiones clarísimas, pero una salió fuera y la otra la paró Aitor Fernández. El Barça salía enchufado. De Jong estaba en todas. Messi se ofrecía. Alba hacía daño por la banda izquierda y Dembélé por la derecha. El Levante, asustado, no salía de su campo.

Era cuestión de esperar. Y llegó en el minuto 25, un centro de Alba rebota en un defensa local y Messi, completamente solo, espera el esférico, se coloca y empalma un voleón que se cuela con precisión milimétrica junto al poste izquierdo de Aitor Esteban. Un golazo. La cosa pintaba bien.



Y ocho minutos después, en el 33, llegaría la puntilla con otro golazo. Esta vez de diferente factura. Messi inicia un contragolpe y al primer toque cede en largo a Dembélé para que corre hasta la línea de fondo, y ahí un sutil toque hacia atrás desborda a su par y al portero para que Pedri envíe a la red al primer toque. Una jugada de tiralíneas que ha ofrecido velocidad y precisión a la vez. También entendimiento entre los tres protagonistas, que han culminado un contragolpe maestro.

Tras el descanso el Barça se deja ir

Con el 0-2 en el marcador se ha llegado al descanso. Y con la sensación de que el Barça era muy superior y que los hombres de Koeman se sentían cómodos en el campo y que aquello olía a goleada de escándalo. Pero todo ha cambiado en la segunda mitad. Koeman ha cambiado al lesionado Araujo por Sergi Roberto y la tragedia se ha consumado. El Barça se ha dejado ir, los jugadores han bajado los brazos y en tres minutos Melero y Morales han logrado la igualada en los dos únicos disparos hasta entonces del Levante. Se han limitado a aprovechar los regalos del rival. Este Barça es un coladero detrás y delante no sabe cerrar los partidos. 



Dembélé lo ha arreglado en el minuto 63 con un zambombazo que ha colocado el 2-3 en el marcador. Pero a ocho minutos del final, Dest resbala y le abre un pasillo a Melero para que Toño remate a gol con la bendición de Piqué, que pasaba por allí sin enterarse de nada.

Quedaban ocho minutos y LaLiga estaba en juego. Koeman había sacado del campo a Griezmann y Dembélé y optó por quitar a Sergi Roberto, que había salido por Araujo, por Riqui Puig, un futbolista que no sirve para nada y que siempre sale para sacar las castañas del fuego cuando las cosas se ponen imposibles. Curioso que Koeman piense en un cero a la izquierda como el salvador de las causas perdidas.



Messi (y los veteranos) se han vuelto a esconder

Y en esos ocho minutos, más los cuatro de prolongación no ha pasado nada. Quien más quien menos esperaba que apareciera el gran Messi, el de los primero minutos del partido. Pero Messi a esas alturas de partido ya no está para exhibiciones. Los años pesan y ya no es aquel futbolista que solucionaba los partidos sacando conejos de su chistera. 

Messi y sus compañeros recordaron a la foto de París, Roma, Anfield o Lisboa. Siempre lo mismo. La diferencia es que el rival de hoy no le puede meter ocho goles al Barça, pero por lo demás, lo mismo: título tirado de forma lamentable. Van pasando los entrenadores: Luis Enrique, Valverde, Setién, Koeman... Y el problema es el mismo. Van cambiando los jugadores, pero siempre están ahí Messi, Busquets, Jordi Alba y Piqué. Estos cuatro, en otro tiempo gloriosos campeones de todo, de cinco años a esta parte se han cansado de ganar y se han convertido en loosers. Y lo peor es que contagian a los demás.

Los demás jugadores han cambiado, pero ellos siempre están en la foto del fracaso. Los cuatro treintañeros, los cuatro con poco futuro. Los cuatro capitanes, los que mandan. Los cuatro que lo deciden todo. Y hoy han decidido que, como en Roma, como en París, como en Anfield o como en Lisboa, tocaba perder. Han empatado, pero se han dejado la Liga de forma lamentable porque en la primera parte han demostrado que son mejores, algo que nadie duda viendo la clasificación.

El Barça fue una banda en la segunda parte

Pero en la segunda mitad han sido una auténtica banda. Piqué, que se queja mucho de que los demás hacen las cosas mal, ha sido una pieza clave en la derrota del Barça hoy. Y Messi, que ha empezado fantástico, ha acabado desaparecido. Como en las grandes ocasiones liquidadas con fracasos. Queda claro que este equipo, que hace años necesita una renovación, no cambia su cara porque los que tienen que dejarlo siguen ahí acumulando un fracaso detrás de otro. 

Antes, con Valverde se ganaba LaLiga y la Copa y a los puristas les sabía a poco. Ahora, la Copa y gracias. Y ahí siguen los cuatro jinetes de la apocalípsis, los que ya estaban en Roma y en París y en Anfield y en Lisboa. Y entre ellos, Messi: hoy peor que ayer, pero mejor que mañana. Ese es el futuro que le espera al Barça de Messi. Porque este es el Barça de Messi. Juega donde quiere, le ponen los compañeros que él quiere y nadie se atreve a pensar por su cuenta ni a disparar a puerta sin levantar la cabeza para buscarle, porque él lo monopoliza todo. 

¿Dónde se escondió Messi?

Mientras fue el mejor del mundo, esa estrategia le era muy rentable al Barça porque el crack normalmente respondía. Pero ya no se conecta. Se va. Cuando se tuercen las cosas, ya pueden buscarle sus compañeros. No está. Está comunicando. Esta tarde ha circulado el rumor de que su renovación por el Barça estaba muy avanzada. Se equivocarían las dos partes. El Barça, porque el Messi del año que viene será peor que el actual. Y para Messi porque está más para jugar en el Inter de Miami en una liga sin exigencias que peleando con un Levante que haciendo muy poco puede sacarle los colores a él y a sus protegidos.

El Barça de Messi ha tirado hoy LaLiga. Lleva ya demasiados años tirando los títulos. Y si no se cambia el aspecto de este equipo con transformaciones radicales, el año que viene habrá más de lo mismo. El Barça de Messi apenas alcanza para ganar La Copa. Y nada más.

Ficha técnica

Levante, 3 - FC Barcelona, 3

Levante UD

Aitor Fernández, Miramón (Coke, 75'), Duarte (Malsa, 60'), Vezo, Toño García, De Frutos, Melero, Rober Pier, Bardhi (Dani Gómez, 60'), Morales (Giorgi, 90') y Roger (Sergio León, 75')

FC Barcelona

Ter Stegen, Dembélé (Dest, 81'), Araujo (Sergi Roberto, 45') (Rqiui Puig, 86'), Piqué, Lenglet, Alba, Busquetrs, De Jong, Pedri (Mingueza, 73'), Messi y Griezmann (Braithwaite, 81')

Goles

0-1, Messi (25'); 0-2, Pedri (34'); 1-2, Melero (57'); 2-2, Morales (59'); 2-3, Dembélé (64'); 3-3, Sergio León (82')

Árbitro

Munuera Montero (andaluz). TA: De Frutos (66’), Morales (79’) / De Jong (78’) , Lenglet )91')

Incidencias

Estadio Ciutat de València, partido a puerta cerrada por el protocolo del Covid-19.

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