Así fue la historia de la fuga frustrada de Guardiola al Parma

Así fue la historia de la fuga frustrada de Guardiola al Parma

| 2012-11-13

| Administrador

Corría el año 1997. El Barça de Robson y Mourinho perdió ante el Real Madrid de Capello una liga que tenía ganada. Sí conquistó la Copa, la Recopa y la Supercopa de España, pero las aguas bajaban revueltas en el Camp Nou tras el cese de Johan Cruyff un año antes. Uno de los damnificados por la situación fue Pep Guardiola, que, sin Johan Cruyff en el banquillo, perdió ascendencia y protagonismo en el equipo. Con Robson y Mourinho se había visto obligado a jugar de una manera que no le acababa de convencer e incluso llegó a publicarse que, en momentos de crisis, fue el propio Guardiola quien hacía las alineaciones ante la inoperancia del tándem técnico.

La cuestión es que el Barcelona entendió que Pep era prescindible ante el auge de un De la Peña que le había comido su espacio en el campo y negoció su traspaso al Parma por 700 millones de pesetas. Guardiola estaba interesado en la operación porque, al ser un prodcuto de la cantera, era uno de los futbolistas de la plantilla con la ficha más baja. La operación se concretó y Pep llegó a firmar. Minguella era entonces el representante del jugador.



Sucedió que unos días después los representantes de Ronaldo no se pudieron de acuerdo con Núñez y rompieron la negociación de su renovación, consiguiendo que el Inter de Milán pagara de forma inmediata la cláusula de rescisión, que era de 4.000 milllones de pesetas. Ante esta circunstancia no prevista, Núñez consideró que perder a Ronaldo y a Guardiola a la vez era demasiado para el Barcelona y encargó a Gaspart que echara para atrás la venta de Guardiola al Parma.

Fue entonces cuando el vicepresidente de Núñez recurrió a una empresa holandesa Continental General Services para frenar el traspaso. Según dicha sociedad, Gaspart les prometió 75 millones de pesetas (451.000) por mediar en un asunto que acabó resolviéndose de forma favorable para los intereses del Barcelona y de Guardiola. El club retuvo a su futuro capitán y él volvió cobrando mucho más de lo que percibió en la anterior temporada.



Ahora el Tribunal Supremo desestima la petición de la empresa holandesa por entender que el tema está prescrito.

 



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