Sábado, 10 diciembre, 2016

Özil, el crack que no quiso el Barça
Özil, el crack que no quiso el Barça

Özil, el crack que no quiso el Barça

Después de cuajar un fabuloso Mundial en Sudáfrica con Alemania este pasado verano, Özil empezó a aparecer en las agendas de casi todos los ‘grandes’ de Europa. Evidentemente, entre ellos estaban Real Madrid y FC Barcelona, pero parece ser que con un interés muy distinto, al menos desde el punto de vista deportivo.

La directiva del Barça hizo llenar centenares de páginas en la prensa filtrando información sobre que Mesut Özil ya estaba atado y que sólo faltaba que Guardiola diera su visto bueno para que el alemán fichara por el club culé. Pero Pep parece que tuvo otro problema de ‘feeling’ con el futbolista germano y decidió que no era necesario, que ya tenía a suficientes centrocampistas con Xavi e Iniesta y que, en todo caso, al único que quería era a Cesc Fàbregas.

Quizás el verdadero problema del técnico blaugrana volvió a ser, por suerte para el Real Madrid, que no supo valorar la calidad que atesoraba Özil en realidad, como Eto’o o Ibrahimovic. Así que Mourinho no perdió ni un segundo y pidió al club blanco la incorporación del jugador y echó el lazo al mediapunta alemán, el mejor fichaje del año.

Mesut ha llegado con fuerza al Bernabéu: en los dos partidos que ha disputado ya ha encandilado a la afición merengue con sus asistencias y toque exquisito. Los pitidos no existen para el germano, él sólo recibe aplausos de la grada cada vez que el cuero toca sus botas.

El mediapunta alemán ha mostrado lo mejor de su repertorio y ha conquistado al Bernabéu en sólo 180 minutos, algo que no lograron en su día los galácticos Zidane, Beckham, Figo, Cristiano Ronaldo y Kaká. Sólo Ronaldo Nazario, que en su estreno de blanco firmó un doblete ante el Alavés, puede presumir de haberse ganado al madridismo antes que Özil.

Ante Osasuna, el Real Madrid estaba cuajando un soso partido, le faltaba la salsa del fútbol, y el mediapunta se encargó de ponerla. Özil es ese enganche que necesita el equipo, ese que se encarga de crear aquello que otros destruyen. Y tiene 21 años, una edad que invita a pensar que puede llegar a convertirse en una verdadera leyenda blanca. Regaló un gol a Higuaín y otro a Cristiano y, aunque él mismo desperdició un mano a mano ante Ricardo, al que intentó picarle la pelota con el exterior del pie, sólo se le puede achacar que intentara deleitar al Bernabéu con una obra de arte, así que la hinchada premió la ocurrencia. Ante el Ajax siguió con su particular espectáculo. Su despliegue de clase, técnica y asistencias fue tal que incluso el entrenador holandés, Martin Jol, llegó a ver una diferencia tan inmensa entre unos y otros que consideró que el partido pareció un encuentro entre “niños y hombres”.

Y lo mejor de todo: no hay que olvidar que sólo cuenta 21 años. El Real Madrid tiene fantasía para muchos años.

COMENTA CON FACEBOOK



Related posts