Por qué Messi cae tan mal en Madrid

Por qué Messi cae tan mal en Madrid

| 2022-12-21

| Fede Peris

Aunque no esté en el Barça, Leo Messi sigue siendo Barça para quienes le han sufrido durante quince años y han visto volar al Camp Nou 35 títulos.

Los días previos a la final del Mundial hemos podido comprobar el rechazo que genera Leo Messi en los medios de Madrid, algo que muchos no entienden si tenemos en cuenta que ya no pertenece al FC Barcelona y ha dejado de ser su buque insignia y jugador franquicia. 

Los complejos de la prensa madridista hacia Messi

Un sector influyente de los medios de comunicación de Madrid no solo tomaban partido por Francia en la final del Mundial sino que suplicaban a Mbappé, el mismo que dejó plantado a Florentino Pérez ante el altar, que salvara al fútbol ganando el Mundial. No querían que Argentina ganara el Mundial. Y la culpa es de Leo Messi. Son muchos años soportándole y le tienen verdadera alergia. Hasta Tomás Roncero estaba dispuesto a "perdonar" a Mbappé si le "jorobaba el Mundial a Messi". Hasta ese opunto llega el complejo hacia Messi.



Pero ¿por qué le tienen manía a Messi en Madrid? ¿Por qué prefieren que sea campeón del mundo un futbolista que les ha traicionado antes que Leo Messi? Es muy sencillo. Aunque no siga en el Barça, Leo Messi es Barça. Encarna los valores del Barça. Es un pruducto made in Barça y su imagen siempre estará asociada al FC Barcelona, aunque no vista la camiseta azulgrana.

35 títulos le volaron al Real Madrid

Han sido muchos años. Llegó al Barça en el año 2000, con doce abriles. Y defendió la camiseta de su primer equipo desde 2004 a 20021. En ese tiempo, 35 títulos le volaron al Real Madrid, los que Messi consiguió con el Barcelona: 4 Champions, 7 copas, 10 ligas, 3 Mundial clubes, 8 supercopas España, 2 Supercopas de Europa. Son muchas humillaciones, 35, sobre todo si tenemos en cuenta que el fútbolista que más títulos ha logrado en la historia del Reral Madrid es Marcelo, con 25. Diferencia abismal.



Y eso ha ido retorciendo las tripas de quienes quieren al Real Madrid arriba y al Barça abajo. Y, además, Leo Messi ha ido comiéndose al candidato blanco a cuestionar su hegemonía, Cristiano Ronaldo. Si en cuanto a títulos colectivos tiene más que nadie, Messi también le pasa la mano por la cara a todos en títulos individuales: 8 pichichi de La Liga, 6 pichichis de Champions League, 7 Balones de Oro, 6 Botas de Oro, 1 Bota de Oro de la Copa América, 1 FIFA World Player, 1 The Best, 2 Mejor Jugador de la UEFA, 2 MVP del Mundial...

Messi es Barça y eso duele

Todo eso genera rabia descontrolada. No había argumentos para cuestionar su juego excelso como futbolista total. Él iniciaba las jugadas, las continuaba y las acababa marcando o asistiendo a sus compañeros. Y eso no lo hacía nadie más. Nadie. Aún así se cuestionaban sus premios. Incluso en El Chiringuito pudo oírse a algún indocumentado diciendo horas antes de la final de Qatar que "si gana Messi el Mundial, será el mejor jugador del Mundial, pero no el mejor del mundo". Así llevan casi veinte años. Primero utilizando a Cristiano Ronaldo como resistencia. Ahora a Mbappé. Mañana a quien haga falta. Porque Messi es Barça. Y eso duele.



Messi ya no es el que era, es cierto, ha perdido el físico que le convertía en imparable. Ya tiene 35 años. Pero el talento lo mantiene intacto. Y ese talento se irá con él a la tumba. Messi jugará hasta que él quiera. Dosificándose por la edad, pero su magia es tan grande que nadie se atreverá a sentarle en un banquillo porque nunca dará motivos para ello. Hace años que le dan por acabado y ahí está. Campeón del Mundo y MVP del Mundial.

"Sí, pero no ha ganado un Mundial"

"Sí, pero no ha ganado el Mundial". Era el último argumento que les quedaba a los rabiosos. No lo necesitaba, como no lo necesitaron Di Stéfano o Cruyff para ser los mejores de su época. Pero ya lo tiene. Y ahora, a seguir rabiando. Messi lo ha ganado absolutamente todo, y muchas veces, algo que muy pocos futbolistas, o ninguno, pueden decir a lo largo de la historia.



"Pero Maradona fue mejor", insisten ahora en Madrid, en donde han abierto un nuevo debate para tratar de minimizar el momento de gloria del crack del PSG. Argentina ha ganado tres Mundiales: uno de Kempes, otro de Maradona y otro de Messi. Si el pecado de Messi era no haber ganado el Mundial, ya se ha redimido. Y, a partir de ahí, si se trata de comparar títulos, que empiecen a sumar los de uno y los del otro para concluir que Messi está por encima de todos. Aunque la magia de Messi sobre el césped no puede limitarse a los títulos. Es otra cosa.

Héroe nacional

Es cierto que a Messi le ha costado ganarse a los argentinos luchando contra la sombra alargada de Maradona. Se fue muy joven al Barça aprovechando que el club catalán estaba dispuesto a pagar su tratamiento con la hormona del crecimiento. Y no tenía una afición detrás que le respaldara, como el resto de futbolistas emigrantes argentinos. Ahora es un héroe nacional. Le ha costado, pero ha acabado ganándose el reconocimiento de los suyos superando todos los palos que le han llovido, aunque por motivos diferentes a los que recibió siempre desde Madrid.

Y es que en Madrid de Messi duele todo. Empezando porque es un producto de la cantera del Barça que no le costó un euro al club blaugrana, porque el Barça fabrica Balones de Oro, no los compra. Por eso Leo Messi aparece en la foto que más orgullo ha proporcionado al barcelonismo, la foto de los tres finalistas al Balón de Oro en 2010: Messi, Xavi e Iniesta. Los tres formados en La Masía. Eso contribuyó mucho a construir el rechazo que el apellido Messi empezó a generar en la capital de España.

De Messi duele que es un producto Barça. Fabricado en La Masía. Duele que es el número uno y no es del Real Madrid. Duelen sus goles, sus títulos, sus meneos en el Bernabéu. Sus 2-6, 0-4 y 5-0 en los clásicos. Duele que no le costó un euro al Barça y que es un  símbolo del club. Y duele que es muy bueno. Y que el suyo, Cristiano, no es mejor, pese a que salte más y logre muchos goles, aunque no los suficientes para cuestionar a Messi.

Como todos, Messi ha vivido fracasos en el Barça. Pero lo que ha ganado ha sido tanto, tantísimo, que en Madrid no se lo perdonan. Y seguirán con Cristiano, Benzema, Mbappé, Maradona... Le seguirán buscando contrincantes para cuestionarle. Y Messi seguirá pensando lo mismo: "¡Andá pa´allá, bobos!"

 

 

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