El lado oscuro de Laporta. Capítulo 50: El escándalo del fichaje de Keirrison

El lado oscuro de Laporta. Capítulo 50: El escándalo del fichaje de Keirrison

| 2021-08-02

| Administrador

El libro de Espadaler / Perfume Versace / Así intoxica su biógrafo / Gaspart le pide que siga / Oriol Giralt denuncia un año después / Godall y la fecha de las elecciones / Festorro en el Drolma / “Eto´o no me coge el teléfono” / Cruyff y las elecciones /

Capítulo 50 del libro "El lado Oscuro de Laporta", de Pedro Riaño, en el que repasamos todos los detalles del primer mandato de Joan Laporta como presidente del Barça para entender su comportamiento en la actualidad. 

El libro de Espadaler

El más significado cantor de las excelencias de Joan Laporta, Anton M. Espadaler, publicó en el verano de 2009 un epítome que, obviamente, perseguía la glorificación de la figura de tan excelso presidente. Sobre el tema Sergi Pàmies escribía en La Vanguardia: “Tiene la habilidad de convertir el error en acierto, la inocencia en grandeza. Si se roban unos exámenes, por ejemplo, la culpa es del dictatorial sistema educativo. Si el presidente se declara culpable cuando el castigo amenaza a todos los alumnos, es un mártir. Si se deja timar por un vendedor de alfombras egipcio, menudo tío. Si busca la ayuda de Godall para que, en la formación de retreta y diana del cuartel, responda “presente” en su nombre mientras él se escapa a Eivissa, no le está endosando un marrón a un amigo sino desafiando al ejército invasor.



Cuando llama pijo a Sandro, borde a Soriano, tramposo a Giralt, chantajista a un conseller, está ejerciendo su legítima libertad de expresión pero, al mismo tiempo, se está desacreditando. Porque fue él el que se alió con el pijo, el que toleró la mala educación de Soriano, el que pagó 3.000 euros (del Barça) de los 7.000 que reclamaba Giralt (si no estaban justificados, ¿por qué pagó él 3.000?) y el que acabó tomando una copa en el hotel Florida con el conseller chantajista una vez resuelta la conspiración que intentaba inhabilitarle (¿por qué no fue directamente al juzgado?)”.



EL Lado oscuro de Laporta




Perfume Versace

Espadaler desvelaba un dato que nadie conocía. Cuando el amigo Jan tomó posesión de su cargo, una de sus primeras decisiones fue ordenar que perfumaran las oficinas por donde él se moviera con su aroma favorito: Versace Dreamer. Un toque de glamour. El barcelonismo debía sentirse orgulloso de un presidente tan fascinante.

Así intoxica su biógrafo

En su libro, “Laporta, passió absoluta”, Anton M. Espadaler aprovechaba para reescribir la historia echando mano de su propia credibilidad. El autor comparaba la moción de censura interpuesta por Laporta contra Núñez con la presentada por Oriol Giralt contra su amigo, decidiendo que el resultado fue de empate: "La moción, votada el domingo 6 de julio, en medio de un clima bastante excitado, no prosperó por los pelos: el resultado se parecía mucho al de la moción presentada por L'Elefant Blau contra Núñez". Se parecía tanto que Núñez la ganó por 24.863 votos (61,52%) contra 14.358 (35,58%), mientras que Laporta la perdió con 14.871 votos a favor (37,75%) frente a los 23.870 (60,60%) que le mostraron su rechazo. Con este rigor se escribía Laporta su  propia historia….¡A su manera!



Gaspart le pide que siga

Habían confraternizado tanto Laporta y Gaspart, que éste le pedía que siguiera en el club haciendo trampas. Ya que los estatutos le impedían presentarse a las próximas elecciones, le pedía Gaspart que se mantuviera desde otra función sin dejar de manejar los hilos en la sombra. Eso, el continuismo, significaría que no se levantarían las alfombras. Ni las de Laporta ni las del propio Gaspart. 

Oriol Giralt denuncia un año después

Transcurrido un año de la moción de censura, Oriol Giralt lamentaba en Sport que “me molesta que el voto de censura no haya acabado. Las actas están aún por firmar. Un interventor me dijo que hubo una manipulación del censo electoral. No me lo creí, pero quedé con él y me explicó los detalles. Este interventor cursó la denuncia y el club lo quiere tapar. La denuncia dice que votó gente que no era socia, pero la prensa no investiga. El tema está en manos del Tribunal Superior de l’Esport y todo pinta que se archivará. El club lo ha cerrado todo bajo llave, pero si es cierto, se trata de un delito de cárcel. Hubiera sido un pucherazo al estilo del Madrid. No sé si es por esto que Laporta se abrazaba tanto con Calderón...” Y añadía en Mundo Deportivo: “Algunos 'tics' siguen igual: grandes déficits democráticos diciendo que los 80.000 que no habían votado le daban apoyo a él, hechos como la comisión por la venta del Mallorca, lo de Uzbekistán, que los niños de directivos y amigos del palco jugaran de madrugada en el Camp Nou después de los partidos... Laporta sigue pensando que el club es su empresita. Atribuirse lo que definió como "mayoría silenciosa" es propio de dictadores y de gente que ha convivido con ambientes cercanos a ciertas fundaciones”.



Godall y la fecha de las elecciones

Sostenía el vicepresidente más leal en Mundo Deportivo: “En 1998 había un presidente que llevaba 20 años, no tenía limitación de mandatos y podía convocar elecciones cuando las circunstancias le eran favorables.” En eso último nada le diferenciaba de Laporta.

Festorro en el Drolma: 75.000 euros

El 7 de julio de 2009 Joan Laporta decidió darse un homenaje, que bien merecido se lo tenía, organizando un festorro por todo lo alto en el Drolma, su restaurante favorito, al que invitó a sus más leales colaboradores y admiradores. Se trataba de celebrar a lo grande el triplete obtenido por Guardiola y sus jugadores. La comilona congregó a 300 invitados, entre los que no faltaron Johan Cruyff, Mariano Angoy, Manolo Flores, Alexanco, Pichi Alonso, Jordi Tardà, Salvador Sostres, Marina Rosell, Isabel Clara-Simó, Pep Munné, Joan Pere Viladecans, Vicent Sanchís, Vicenç Parpal o Mossèn Ballarín, que le dedicó al presidente un emotivo discurso. Tan entrañable fue que Laporta decidió premiarle con un viajecito con el Barça. Todo muy emocionante. Lo que nadie explicó nunca es quién pagó esa factura. 300 invitados, a 250 euros el cubierto, poco más poco menos… Unos 75.000 euros. ¡Que siga la fiesta!

“Eto´o no me coge el teléfono”

Lo dijo el 9 de julio de 2009 en el programa “59 segundos”, cuando estaba tratando por todos los medios de colocar al camerunés entonces en el Manchester City. Al margen de la hilaridad que sugiere una situación de esta naturaleza, uno podía preguntarse: ¿Y no tiene a nadie para llamarle? En ese mismo programa advirtió que “el club realizará los fichajes que le ha pedido Josep Guardiola, pero no a cualquier precio”. Pagó por Ibrahimovic y Chygrynskyi exactamente el precio que no estaba dispuesto a pagar inicialmente. Y confesó el presidente que las posiciones que le había pedido reforzar Pep eran “un lateral, un central, dos centrocampistas y un nueve”. A Guardiola no le llegaron nunca los dos centrocampistas. Pero Laporta dijo luego:  "Hemos traído todo lo que nos ha pedido Guardiola" Se habían ido 7 jugadores y habían llegado tres: Maxwell, Ibrahimovic y Chygrynskyi. Y en sus cuentas particulares “sólo hemos gastado 80 millones”. ¿A quién querría engañar?

Cruyff y las elecciones

Dijo Joan Laporta el 3 de junio de 2009 en Igualada. “Guardiola y Txiki tienen mucho de Cruyff y no se dejarán utilizar en las elecciones”. Cero en historia para el presidente. Johan Cruyff fue utilizado por Núñez dos veces en las elecciones. La primera, en 1978, para acceder al poder. La segunda, en 1988, para mantenerse en él. Y, por lo que confesó Núñez después, en ninguno de los dos casos fue gratis. Si era cierto lo que decía Laporta (“tienen mucho de Cruyff”), era como para echarse a temblar porque Cruyff había sido un maestro en el arte de  tratar de influir en las elecciones. 

Laporta on tour

Como presidente del triplete Laporta tenía auténtica necesidad de sacarle brillo a su gran año, fundamentalmente porque los éxitos habían sido capitalizados por la figura de Pep Guardiola. No es extraño, pues, que en las semanas posteriores a la final de Roma se prodigara como nunca. Había que acaparar la necesaria cuota mediática para airear a los cuatro vientos que él era el presidente del triplete. Así, asistía a la presentación del libro “El Barça en guerra” para acto seguido conceder una entrevista a RAC1 justo antes de acudir a Igualada para participar en un coloquio organizado por Sport. Al día siguiente se iba con el primer equipo a La Coruña; a la vuelta asistía a un acto organizado por el Periódico de Catalunya para desplazarse inmediatamente a Nueva York con su prima. UNICEF les reclamaba en la Gran Manzana.


EL Lado oscuro de Laporta


 

La mentira de Txiki Begiristain

Las encuestas no engañaban. El presidente sabía que los socios veían en Pep Guardiola al responsable absoluto de los triunfos del Barça del triplete, al hombre que hizo posible el milagro de cambiar la dinámica perdedora en la que estaba sumido el Barça de Laporta para situarlo en la senda de los éxitos. Quizá por eso, porque la gloria estaba siendo peligrosamente monopolizada por el entrenador, el presidente se preocupó de aclarar las cosas restándole protagonismo al técnico. Por ejemplo piropeando a su jefe. Leído en Sport el 26 de junio de 2009: “Incorporar a Txiki como secretario técnico es la mejor decisión deportiva que he tomado en seis años. Ha sido el hombre clave para que el balance de los seis años que llevamos haya sido excelente. Ha demostrado serenidad, profesionalidad, sentido común y a la vez sentido de club especialmente en los momentos difíciles. Es la clave de que el Barça haya tenido una filosofía propia de juego y de los éxitos que ha obtenido, que no son pocos: tres Ligas, dos Champions, una Copa del Rey y dos Supercopas de España en seis años es un balance excelente. El gran artífice, el que ha estado en todas, a las duras y a las maduras, y en todo momento, ha sido él”. Este “triunfador” era el mismo que implantó la autogestión del vestuario y el seguimiento del equipo a través del teletexto, el mismo que asistió con los brazos cruzados al derrumbe del mejor equipo de Europa, el hombre que dejó echarse a perder un patrimonio tan valioso como era Ronaldinho, el mejor jugador del mundo, el mismo que vivió de la brillante cantera heredada, de los caprichos del presidente (Eto´o) o del entrenador (Ibrahimovic) y de los fichajes de Rosell. Sin embargo, en cuanto  le dejaron solo, a su aire, se dedicó a fichar a Maxi López, Albertini, Ezquerro, Gudjhonsen, Thuram, Zambrotta, Hleb, Martín Cáceres, Henrique, Keirrison…. Un chorro de millones invertidos inútilmente en futbolistas comparsa. Ni un solo descubrimiento en el mercado. Pero que nadie se llevara a engaño, él era el artífice.  

Keirrison no sirve ni para hacer la pretemporada

Lo dijo Joan Laporta en el programa “Tarda Tardà” de iCat FM: "Keirrison hará la pretemporada con nosotros, y Pep Guardiola decidirá quién se queda". Ni para eso, para participar en la pretemporada, sirvió Keirrison, fichado por 16 millones a la empresa Traffic, la misma que colocó en el Barça por 8 a Henrique. Dos fichajes con el mismo origen y el mismo destino: cualquier sitio menos el Barça. Semejante despilfarro también había que agradecérselo al “hombre clave” en los éxitos del Barça. ¿No habría que decir que el Barça ganaba a pesar del responsable de los fichajes? ¿Algún día la transparencia permitirá explicar qué relación guardaba la empresa brasileña de intermediación de futbolistas, Traffic, con la cúpula técnica del Barça? ¿Y qué necesidad había de gastar millonadas por futbolistas que se sabía de antemano que no tenían nivel Barça? ¿Alguien se hacía responsable de errores de semejante calibre? 24 millones eran muchos millones. Muchísimo más que el 0,7% del presupuesto que Laporta destinaba a obras de caridad.

Josep Maria Minguella dejaba entrever que se trataba de operaciones ‘hinchadas’, evitables y de nulo interés futbolístico para el FC Barcelona en las que se acababa pagando por un jugador que al final no servía para el Barça diez veces su valor de mercado. Como ya sucedió con el fichaje y posterior cesión de Henrique, el gran negocio lo hacía una empresa intermediaria,Traffic, ligada también a diferentes representantes internacionales entre los que podría haber alguna sociedad de Marcelo Claure, el magnate boliviano de las comunicaciones con el que Joan Laporta intentó levantar una franquicia de la MLS en Miami esa misma temporada.

MAÑANA, CAPÍTULO 51

Acuerdo fantasma con la Gramenet / El Museu, de espaldas al triplete / La cesión de Cáceres / El proyecto Barça Parc en Viladecans / Un precio muy sospechoso / La sombra de la inhabilitación / 


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