Miércoles, 7 diciembre, 2016

Sandro no quiere mal rollo con Johan
Sandro no quiere mal rollo con Johan

Sandro no quiere mal rollo con Johan

La relación entre Sandro Rosell y Johan Cruyff no acabó bien cuando se fue y no ha empezado bien cuando ha entrado. El actual presidente del FC Barcelona, sin embargo, tiene intención de arreglar las relaciones con el ex jugador y entrenador holandés. La demostración más evidente es que llamó personalmente a Cruyff.

No se sabe todavía con seguridad si Johan ha felicitado al nuevo presidente. De lo que sí hay constancia es que devolvió la insignia, que muy bien no sabía cómo se llamaba, después de avisar a los medios para que constara. También se sabe que la Junta no habló del tema Cruyff en su primera reunión y que el portavoz respondió a una pregunta en la rueda de prensa posterior diciendo lo que ya se había dicho en campaña. Por todo eso se ha montado un lío tremendo, entre otras cosas porque nada empieza de cero.

La vocación auténtica de Rosell es mantener unas relaciones correctas. Cruyff ha de ser un miembro de honor del FC Barcelona y merece un reconocimiento. Falta saber si Johan también quiere lo mismo. Se supone que sí.

Lo que es evidente es que Cruyff no es como Charlton, Di Stéfano o Beckenbauer, aunque el propio Johan comentara que la situación era la misma. De alguna forma las tres figuras son indiscutibles en sus respectivos clubs. Nadie se opone a que sean presidentes de honor. El caso de Di Stéfano es muy claro: ha sido presidente de honor con Calderón y con Florentino, dos presidentes antagónicos. Cruyff, sin embargo, rompió con Núñez, abrazó a Laporta y no parece sentirse cómodo con Rosell. Los presidentes de honor representan al club por encima de las personas, no pueden ir eligiendo con quien están o quien no. A quien apoyan o a quien no.

De todas formas lo importante es que tanto Cruyff como Rosell pongan las bases para que las relaciones entre ambos sean correctas. Nadie tiene que quererse. Hay que respetarse.

La nueva Masia se llamará Oriol Tort

La Directiva del FC Barcelona está pensando llamar a la nueva Masia que se construirá en Sant Joan Despí, Oriol Tort, como homenaje a uno de los técnicos más entrañables del fútbol base blaugrana. Es una idea de Jaume Amat, ex directivo y artífice de la Masia, que pasó a Tort de entrenador de infantiles a buscar jugadores. La primera frase que Tort decía a los padres era sensacional: “Ahora se tienen que preparar para cuando los echemos”.

La Junta se carga 12 tarjetas de crédito

Una de las primeras medidas que ha tomado la directiva del FC Barcelona ha sido la de retirar las 12 tarjetas de crédito que se habían concedido con la anterior Junta a empleados y a directivos. A partir de ahora se estudiará cómo y a quién deben distribuirse. Otra de las medidas que se llevará a cabo es que la parte directiva del club viaje en clase turista en todos los desplazamientos que duren menos de dos horas. El presidente del Barça prometió en campaña transparencia y austeridad. Rosell está siguiendo el guión y tomando decisiones. Ha dado la cara y ha sido valiente en sus primeros días. Al principio hay que marcar territorio.

Coste excesivo en coches

Laporta disponía de cuatro coches, dos Audi de intercambio y dos furgonetas de alquiler mensual. El ex presidente contaba además con dos chófer y dos escoltas. De momento Rosell se ha quedado sólo con un coche. Un ahorro.

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