Endrick tiene algo especial con la Copa del Rey. Cada vez que juega en esta competición, marca. Y en la semifinal contra la Real Sociedad, volvió a hacerlo.
Salió de titular junto a Vinicius y Rodrygo y estuvo a la altura del reto, se movió con inteligencia, peleó cada balón y demostró que tiene algo especial.
No es fácil destacar en un equipo como el Real Madrid, donde cada minuto es oro, pero Endrick no desaprovechó su oportunidad. Su gol fue una muestra de instinto, rapidez y calidad. Ya suma cinco en la Copa del Rey y sigue demostrando que, cuando juega, marca la diferencia.

La decisión de Ancelotti que nadie entendió
El partido estaba en un punto clave cuando, en el minuto 66, llegó el cambio. El cartel luminoso mostró su número, Endrick, fuera y Mbappé, dentro.
El Santiago Bernabéu aplaudió al brasileño, pero también se escuchó un murmullo de sorpresa. ¿Por qué sacarlo cuando estaba siendo de los mejores? Muchos madridistas no entendieron la decisión de Ancelotti.
Pero Endrick sí. No hizo gestos de enfado, no protestó. Caminó hacia el banquillo con la cabeza alta, chocó la mano de su entrenador y se sentó a seguir apoyando a sus compañeros.
La lección de Ancelotti
Ancelotti ya había hablado de esto antes del partido. Para triunfar en el Real Madrid, hay que saber esperar. Lo vivió Vinicius, lo vivió Valverde y lo vivió Rodrygo, ahora le toca a Endrick.
El italiano lo dejó claro: en este equipo hay que trabajar, ser paciente y aprovechar las oportunidades. Endrick lo está haciendo. Sabe que no será titular siempre, pero cada vez que juega, deja su sello.
La confesión de Endrick
Tras el partido, el brasileño pasó por la zona mixta y dejó unas palabras que sorprendieron a todos. En lugar de quejarse o pedir más minutos, habló con humildad.
"Los 4 delanteros de aquí son los mejores del mundo: Vini, Kylian, Jude y Rodry, yo no soy nadie. Estoy aquí como un jugador que quiere trabajar y estar aquí toda mi vida. No me importa quién va a jugar, estoy en el banquillo apoyando, y si me pone, lo daré todo".
Un mensaje claro. Endrick sabe que su momento llegará. Mientras tanto, seguirá aprendiendo, esforzándose y demostrando que tiene un futuro enorme en el Real Madrid.
Un madridista más
El madridismo lo ha entendido. Aunque le duela verlo salir del campo cuando está brillando, sabe que este chico es especial. No solo por su calidad, sino por su mentalidad.
Endrick ha llegado para quedarse. Y aunque ahora "no sea nadie", pronto será alguien muy importante en el Real Madrid.