Partido loco del todo. A los cinco minutos el Atlético tenía resuelto el partido y hasta la eliminatoria con un 0-2. Pero el Barça le dio la vuelta al partido colocándose con un 4-2 que el Atlético neutralizó en los últimos minutos estableciendo el 4-4 definitivo.
Un canto al fútbol, Julián Álvarez abrió el marcado en el minuto 1 y Griezmann aprovechó un contragolpe para subir el 0-2. El Barça asimiló el mal tragó y reaccionó con furia. Pedri aprovechó un jugadón de Lamine Yamal para recortar diferencias en el 19.
Y Cubarsí, un minuto después resolvía un centro para empatar de cabeza. Y como un calco, Íñigo Martínez, también a balón parado, remató de cabeza el 3-2 en el minuto 41.
4-2 en el minuto 83
Lewandowski sustituyó a un Ferran Torres, que desperdició dos claras ocasiones de gol solo ante el portero, y aprovechó una asistencia de Lamine Yamal para fusilar el 4-2.
El Barça se gustaba, jugaba fluido ante un Atlético hundido moralmente después de ver cómo un 0-2 se le ponía en 4-2. Pedri mandaba y lideraba y Frenkie De Jong estaba en todas partes.
Lamine desbordaba a Galán primero y a Reinildo después. Y en el minuto 83 la eliminatoria parecía resuelta con el 4-2, pero en lo que restaba, Llorente primero y Sorloth después igualaron el partido y dejaron las espadas en alto.
Al Barça le faltó concentración para aguantar un 4-2 que era un resultado extraordinario. Pero después de ver cómo empezó el partido, hay que dar por bueno el resultado.
Lo mejor y lo peor del Barça
Lo mejor del Barça, sus ráfagas de juego brillante y fluido. Lo peor, las ráfagas de falta de concentración que han dado alas al Atlético. Los colchoneros han hecho capicúa: han sorprendido al Barça al principio y al final.
El resto del partido fue para el Barça. Al término del choque, Hansi Flick fue a saludar al Cholo Simeone, se fundieron en un abrazo y el técnico argentino le dijo: "en la vuelta, otro partido como este". Flick sonrió, pero la procesión iba por dentro.