Piqué deja el fútbol sin complejos soltándole al árbitro lo que pensaba

Piqué deja el fútbol sin complejos soltándole al árbitro lo que pensaba

| 2022-11-08

| Fede Peris

Piqué deja el fútbol como el más expulsado de la historia del Barça (11 tarjetas rojas), empatado con Stoichkov. Dos mitos.

No podía ser de otra manera. Después de recibir el cariño de su afición, con un Camp Nou lleno hasta la bandera, Gerard Piqué se despedia hoy del fútbol mostrando su cara culé ante la injusticia arbitral. Y fue expulsado en el descanso.

Pîqué podrá recordar con agrado su último partido con el FC Barcelona, con victoria a pesar de todo, a pesar especialmente del árbitro Gil Manzano, que puso de su parte todo lo que estuvo en su mano para perjudicar con sus decisiones al club azulgrana.



Y ahí salió el Piqué culé. Consciente de que era su último partido y sabedor de que la sanción que pudiera caerle no tendría trascendencia, aprovechó para decirle al árbitro lo que pensaba de su dudosa actitud ejerciendo su labor.

Y obviamente, Gil Manzano, en busca de su gran minuto de gloria, le expulsó. Si se atrevió con Lewandowski, cómo no se iba a atrever con Piqué. Héroe por partida doble. Dos de una tacada. Podrá presumir con sus amistades de un hecho legendario e inolvidable. Hoy Gil Manzano ha hecho historia. De la mala, pero historia.



Piqué, que vio la primera parte en el banquillo, abordó a Gil Manzano al término de la primera mitad, cuando se retiraba a la caseta. Y le dijo todo lo que llevaba dentro, sacando a flote la rabia acumulada por las injusticias que Gil Manzano había repartido contra el Barça en la primera mitad.

En Madrid dirán que Piqué ha manchado su historial con una expulsión en su último partido. Al contrario, se ha ganado el amor eterno del barcelonismo y ha dado el primer paso para convertirse en el próximo presidente del Barça. Con esta expulsión Piqué iguala a Hristo Stoichkov como el jugador más expulsado de la historia del Barça, con once.



Piqué sabía que iba a ser expulsado. De hecho fue a buscar su expulsión, pero se quedó descansado diciéndole al árbitro todo lo que pensaba, lo que le hubiera dicho cualquier barcelonista de haberle tenido cerca. Y ahora el Comité de Competición ya puede imponerle la sanción que desee.

 



Comenta con Facebook