La histeria de Joan Laporta tiene a los árbitros asustados

La histeria de Joan Laporta tiene a los árbitros asustados

| 2022-11-02

| Carlos Muñiz

En el Real Madrid están convencidos de que el criterio arbitral ha dado un giro desde que el presidente del Barça bajó a la caseta del colegiado en El Clásico para amedrentarle.

La desdichada actuación de Melero López en el último Real Madrid-Girona, privándole al equipo blanco de dos puntos, abona la teoría, que ya empieza a circular en los despachos del Bernabéu, de que desde que Joan Laporta echó mano de la histeria bajando a la caseta del colegiado en el último clásico del Bernabéu para quejarse de las decisiones arbitrales, algo ha cambiado en LaLiga.

Un antes y un después del clásico

Hay un antes y un después del clásico. El Real Madrid sospecha que no conviene a nadie que el equipo de Ancelotti se dispare en la tabla y decaiga el interés por LaLiga si el campeón ya está decidido antes de acabar el año.



Solo así se explican en la zona noble del Bernabéu las decisiones arbitrales que coinciden en perjudicar al Real Madrid para "igualar" la competición.

También da la impresión de que las quejas de Joan Laporta no han caído en saco roto, como pudo apreciarse en las decisiones de la última jornada en el Valencia-Barça y en el Real Madrid-Girona.



Es tal el convencimiento de que el Real Madrid va a ser perjudicado por los árbitros en lo que resta de competición que el club invitó a Ancelotti a quejarse públicamente para hacerse respetar. Y Ancelotti lo hizo, pese a que no es su estilo. Ahora llegará la venganza con cuatro partidos de suspensión al técnico italiano.

Laporta puede amedrentar a los árbitros sin recibir castigo

Joan Laporta bajó a la caseta del árbitro para amedrentarle. Y eso no acarrea castigo por parte del Comité de Competición, que encuentra normal que un presidente intente ganar los partidos asustando a los colegiados a base de gritos.



En el Real Madrid se basan en que desde ese día, 16 de octubre, al equipo blanco le han anulado tres goles en Elche, ha quedado sin sanción una agresión del Papu Gómez a Fede Valverde en el Real Madrid-Sevilla, y luego el show de Melero en el Real Madrid-Girona, con gol anulado, penalti inexistente contra los blancos y expulsión de Kroos.

Demasiadas casualidades juntas como para no pensar mal. Si las palancas no le funcionan al Barça, Laporta ha optado por la fórmula más sibilina de arrogarse los favores de los árbitros para "igualar" LaLiga.



En el Real Madrid son conscientes de que para revalidar el título de LaLiga habrá que sobreponerse a los rivales y a los elementos en forma de decisiones arbitrales.

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