Laporta convierte las obras del Camp Nou en un cachondeo

Laporta convierte las obras del Camp Nou en un cachondeo

| 2022-09-09

| Fede Peris

A dos meses de iniciarse el derribo de la tercera gradería del Gol Sur del Camp Nou, Laporta rescinde el contrato con la empresa japonesa ganadora del proyecto, Nikken Sekkei.

A Joan Laporta no le gustó nada que su sucesor, Sandro Rosell, tumbara el proyecto de remodelación del Camp Nou de Norman Forster que llevaba su firma. La venganza se sirve en  plato frío y el presidente del Barça no ha tardado en tomarse la revancha cargándose el proyecto ganador del concurso internacional para modernizar el Camp Nou. Los que han hecho los planos no harán las obras, que quedarán en manos de amigos de Laporta, como casi todo lo que sucede en el club.

Cambio de responsables a dos meses del inicio de las obras

Josep Maria Bartomeu puso en 2016 a concurso el proyecto de las obras de remodelación del Camp Nou y Espai Barça. El despacho japonés de arquitectos Nikken Sekkei fue el ganador y a pocos días de iniciarse el cambio de imagen del coliseo blaugrana, Joan Laporta ha decidido rescindir el contrato suscrito por el club con los arquitectos ganadores para ponerlo en manos de un despacho catalán más afín a él, lo que genera entre los aficionados una sensación de desconfianza hacia el proyecto.



También el despacho B720 del arquitecto Fermín Vázquez, que ejercía de intermediario entre la empresa japonesa y el Barça, se desvincula del proyecto.

Finalmente el proyecto quedará en manos de la empresa catalana Torrella Ingeniería, que tiene su sede en Terrassa. La decisión ya la ha tomado Joan Laporta, aunque necesita ser refrendada por el consejo directivo el 19 de septiembre, que votará lo que Laporta quiera que sea votado.



Laporta no ha podido cargarse el proyecto

Laporta no ha podido cambiar de proyecto porque éste ya ha sido aprobado en referéndum por los socios del Barça, pero sí conseguirá que las obras las realice quien él quiera.

Todo esto sucede a apenas tres meses del inicio de las obras, cuya primera modificación se producirá en la tercera gradería del Gol Sur en noviembre, coincidiendo con el parón en la competición que se producirá con el Mundial de Qatar.



Estas improvisaciones del presidente del Barça y los bandazos que está dando el proyecto de remodelación del Camp Nou no benefician a la imagen de seriedad que pretende dar la junta directiva ante unos socios que ya están con la mosca detrás de la oreja sabiendo que la temporada 2023-24 el Barça jugará sus partidos en el estadio de Montjuic cuyo aforo no cubre ni de lejos las necesidades de los 85.000 abonados con asiento del FC Barcelona.

Comenta con Facebook