Roberto Martínez también deja colgado a Laporta

Roberto Martínez también deja colgado a Laporta

| 2021-10-01

| Fede Peris

Sube enteros la opción de Pirlo, en quien Laporta ve a su nuevo Rijkaard de su segundo mandato presidencial.

Roberto Martínez, el seleccionador catalán de Bélgica, también se ha borrado de la carrera por sustituir a Koeman en el banquillo del FC Barcelona. Teniendo en cuenta las reticencias de Laporta para ligar su futuro al de Xavi Hernández, Pirlo queda como el gran candidato a hacerse cargo de la plantilla blaugrana.

Roberto Martínez niega contactos

Roberto Martínez incluso ha negado contactos con el FC Barcelona, aunque éstos se hayan producido realmente. En  una entrevista a Het Laatste Nieuws ha dicho:  "No hay absolutamente nada. No hay contactos. Mi objetivo es cumplir mi contrato hasta el último día, aunque pueden surgir muchas circunstancias en el camino". 



Y ha querido aclarar que su relación de amistad con Jordi Cruyff signifique que puede acabar entrenando en el Barça: "La base de mi amistad con Jordi es que separamos lo privado de lo profesional. En ningún momento le pregunté a Jordi cuál era mi situación en Barcelona. No creo así que tampoco tiene la función de nombrar a un posible nuevo entrenador ", ha dicho.

Roberto Martínez era el candidato del "asesor" Jordi Cruyff. Xavi Hernández, el que cuenta con más adeptos entre la directiva, y Andrea Pirlo es el favorito de Joan Laporta, que es el que decide.



Aunque cualquiera de las candidaturas que se barajan para entrenar al Barça están a la espera de que el club blaugrana resuelva la situación de Ronald Koeman, de quien se espera su cese tras el Atlético-Barça de este domingo para presentar inmediatamente al nuevo entrenador dándole un margen de tiempo para trabajar con sus jugadores aprovechando el parón de selecciones.

Pensando en el clásico

Koeman no va a dar facilidades para firmar el finiquito. Sólo lo hará si recibe íntegramente las cifras que están contempladas en su contrato. Eso acerca la cantidad total a 19 millones de euros, una cifra que el Barça no se puede permitir en este momento.



Pero el objetivo de Laporta es que el nuevo entrenador llegue al clásico del 24 de octubre perfectamente integrado en el Barça. Ese partido puede relanzar al equipo blaugrana en LaLiga o hundirle irremediablemente en una crisis que, una vez fuera Koeman, puede alcanzar al propio presidente.

El público vuelve a los estadios y ya puede manifestar su disgusto por la trayectoria de su equipo con pañoladas, algo que aterra a Joan Laporta, que ya vivió alguna en su anterior etapa presidencial, cuando la presión popular le llevó a someterse a una moción de censura.



 

 

 

 

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