El lado oscuro de Laporta. Capítulo 52: El indigno trato dispensado a Bobby Robson

El lado oscuro de Laporta. Capítulo 52: El indigno trato dispensado a Bobby Robson

| 2021-08-06

| Administrador

Sin minuto de silencio para Bobby Robson / Saca el talonario en su despedida / Su última asamblea / Inicia la campaña electoral / En el concierto de Pete Best / Risto Mejide le atiza / “No es momento de aventuras” / Guardiola se le resiste

Capítulo 52 del libro "El lado Oscuro de Laporta", de Pedro Riaño, en el que repasamos todos los detalles del primer mandato de Joan Laporta como presidente del Barça para entender su comportamiento en la actualidad. 

Sin minuto de silencio para Bobby Robson

Centro de las iras del cruyffismo por sentarse en un banquillo que para algunos era propiedad exclusiva de Johan Cruyff, Bobby Robson vivió un año muy difícil al frente del FC Barcelona. Excelente plantilla y excelentes resultados, pero la guerra que Cruyff le había declarado a Núñez, utilizando al Elefant Blau de Laporta como ariete, encontró en el entrenador inglés el objetivo perfecto para minar la estabilidad del presidente. Y pese a los goles de Ronaldo y los tres títulos (Copa, Recopa y Supercopa de España), el Elefant Blau crispó el ambiente hasta un grado tal que el equipo fue despedido un día con pañuelos cuando se dirigía al vestuario en el descanso de un partido que ganaba por 5-0. Laporta, que participó de aquella campaña de crispación, ponía ahora cara de niño bueno, la misma que mostró cuando murió Nicolau Casaus, y cambió el hacha de guerra por palabras sentidas en el funeral de Sir Bobby: "Siempre trae buenos recuerdos porque consiguió tres títulos como barcelonista (…) Siempre ha hablado bien del Barça. Cuando pudo hacer referencia al club siempre destacó su gran estima por nuestra entidad". 



Xavi Bosch, en Mundo Deportivo, aportaba un detalle al tema: “Ni en el Gamper, ni en la Supercopa, ni ante el Sporting. Los culés hemos esperado tres veces el emocionado minuto de silencio a Robson. Pero el Club impidió, incomprensiblemente, que el Camp Nou le tributara el homenaje que pertocaba. La junta se ha olvidado de uno de los mejores entrenadores de la historia del fútbol. Su pecado fue sentarse en un banquillo que, para muchos culés, era coto privado e inviolable del Maestro. En su etapa en el banquillo, había una pancarta en el lateral del Camp Nou que rezaba: "Bobby, forgive us". Pues eso, perdónanos. El mejor club del mundo no ha estado a la altura. Lamentable

 




EL Lado oscuro de Laporta

Saca el talonario para las secciones en su despedida

Después del triplete en fútbol, Laporta se marcó como objetivo que las cuatro secciones profesionales del club le despidieran a lo grande logrando la liga y el título europeo. Para ello no reparó en gastos, sacó el talonario y fichó para el baloncesto a Mickael, N´Dong, Lorbeck, Morris y…¡Ricky Rubio! Por la joven promesa del Joventut de Badalona pagó 4,2 millones, récord de traspasos en España. Y ahí salió la prepotencia de Laporta: "Dar dinero a un club como la Penya, que le ayudará a reforzar su economía, me satisface". Como récord también hay que considerar la cifra pagada por Rutenka, el segundo mejor jugador de balonmano del mundo. Por él cobró el Ciudad Real un millón de euros. Con Rutenka llegó Sarmiento (300.000), Saric (220.000) e Igropulo. También hubo dispendio a lo grande en el fútbol sala, con el fichaje del brasileño Ari Santos, y en hockey con la adquisición de Jordi Adrover y Reinaldo García, pichichi y mejor jugador de la Liga OK respectivamente. A Laporta le entraron las prisas en su último año y quiso darle a las secciones el realce que no tuvieron a lo largo de su mandato. El baloncesto ganó la Euroliga y la Copa, pero no la Liga. El balonmano conquistó la Copa, pero se quedó a las puertas de la Copa de Europa y la Liga. Y el hockey cumplió ganando la Liga y la Copa de Europa. Objetivo, pues, cumplido a medias.



Su última asamblea

Laporta clausuró su última asamblea de compromisarios en agosto de 2009 sometiendo a la aprobación de los presentes la reforma de los estatutos. En dichas modificaciones, ni una especificación sobre la composición y mejora de la propia asamblea, cada vez menos representativa. En esa ocasión asistió, para adoptar decisiones trascendentes en la vida del club, el 0,2% del total de la masa social. Laporta prometió antes de acceder a la presidencia trabajar por la mejora en la representatividad de una asamblea a la que cuestionó con dureza. Y se fue siete años después sin haber movido un dedo en esa dirección. Ya le iba bien como estaba porque desde el poder se veían las cosas de otra manera.

Inicia la campaña electoral

En esa asamblea, el presidente que aseguraba que otros ya estaban en campaña, decidió iniciar el proceso electoral de 2010 pidiendo el voto para el candidato que él apadrinara: “Pido que se le dé confianza a alguien surgido de esta junta (…) Estoy seguro de que saldrá de esta junta un líder que dará continuidad a este modelo y espero que los socios le apoyen (…) Necesitamos un relevo tranquilo (…) Esta junta se merece el crédito de los socios (el de los socios sí, pero no el suyo, y lo demostró recurriendo al espionaje sobre cuatro de sus vicepresidentes), la clave de la próxima década será el relevo tranquilo”.  La elección de Rosell únicamente le sumió a él en la intranquilidad.




EL Lado oscuro de Laporta


En el concierto de Pete Best

Pete Best, el primer guitarrista de los 'Beatles', ofreció en septiembre de 2009 un concierto para una selecta audiencia en el hotel Me. Y allí estuvo, por supuesto, la figura del presidente del Barça, que no de Joan Laporta, a quien nadie habría invitado si no hubiera sido el máximo mandatario del club. Allí se le vio, por cierto, con una acompañante espectacular, su último “fichaje” femenino.

Risto Mejide le atiza

El 8 de septiembre de 2009 Risto Mejide se ocupó de Joan Laporta en su programa de Tele 5 G-20 agarrándose a la frase: “Tuve que hacerme el muerto para sobrevivir”. Respuesta del polémico Mejide: “Eso es lo que hacen en la guerra los cobardes, que se hacen el muerto para que no les disparen, como las comadrejas. Y luego encima se ríen de los demás porque no les han dado. Valiente no es (…) Los que le conocen poco dicen que es prepotente, ambicioso y de inteligencia dudosa; los que le conocen bien dicen cosas peores”. Y le echó en cara que “tenga una inteligencia tan limitadita y se venda tan mal alguien que ha ganado cinco copas, aunque igual es al revés, pues los grandes ‘fichajes’ de este equipo campeón no le corresponden. ¿Puyol? Fue un fichaje de Núñez; ¿Xavi? Fue un fichaje de Núñez; Valdés fue también un fichaje de Núñez y ¿Messi? No, ese fue un fichaje de Gaspart... (Aún se olvidó Mejide de Iniesta) Y ‘Joanet’, no te creas que con tu cara bonita y de galán de culebrón vas a ser presidente de la Generalitat. Si quieres sustituir a Artur Mas allá tú, pero eso no te da derecho a aprovecharte del nombre del FC Barcelona. Te pido que no contamines a Guardiola, que además no era tu primera opción, sino Mourinho”. 

“No es momento de aventuras”

En el Congreso de Peñas de Totana, celebrado en septiembre de 2009, Joan Laporta, el mismo que pedía prudencia a los posibles candidatos a su sucesión para no perjudicar la marcha del equipo durante la temporada, proseguía por libre su campaña electoral pidiendo a los peñistas continuidad en el club, la que garantizaba que nadie levantaría alfombras, “porque conviene un relevo tranquilo, no una ruptura ni inventos. Lo importante es que haya estabilidad institucional, que se mantengan la imagen, la identidad y los éxitos. Las próximas elecciones serán un pulso entre un relevo tranquilo, que garantizará quien salga de esta junta, y la ruptura. No es momento de aventuras". Fue el primer indicio de lo que ya podía intuirse: las elecciones de 2010 no serían limpias. Él podía decir lo que le diera la gana usando y abusando del cargo. Los demás debían permanecer callados.

Por esas fechas, su biógrafo, defensor y admirador, Anton Maria Espadaler, escribía en La Vanguardia: “Mucho me temo, sin embargo, que tanta calma y tanta tranquilidad no sepan sostenerse, y a la menor excusa - ésa que no puede provenir, en ningún caso, del terreno de juego- los asuntos que envuelven al club, que no al equipo, se precipiten hacia rumbos de excitación. Todo el mundo sabe que este es un año electoral, y que mucho antes de que se convoquen las elecciones habrá quien tendrá mucho interés en llamar la atención”. El primero en mostrar su interés por llamar la atención no fue otro que Joan Laporta, dispuesto a mangonear lo que hiciera falta aprovechándose de su posición,  y a hacer y deshacer a su antojo  en beneficio propio. Fue él, y no los “malos”, quien inició las hostilidades. Dijo Laporta en Totana que sus compañeros de junta eran “los que tienen más capacidad de mejorar. No creo que sean buenas nuevas aventuras. Queríamos darlo todo para conseguir un club mejor y podríamos decir que la misión está cumplida con honestidad, trabajo, pluralidad y respeto”. Laporta se había propuesto que la campaña electoral fuera larga, muy larga.  Mientras tanto Rosell no abrió la boca hasta apenas un mes antes de la fecha de las elecciones.


EL Lado oscuro de Laporta


Guardiola se le resiste

Le preguntaron al presidente en Totana sobre la continuidad de Guardiola, quien parecía rehuir el tema de su renovación. “Le acabaremos convenciendo, conseguiremos que supere las reticencias para renovar porque todos queremos que siga (…) Aunque Guardiola sabe que hay elecciones y quiere ser cauto, hablaremos durante la temporada y encontraremos mecanismos para que pueda continuar en el Barça. Hay soluciones. Mi sensación, de todas maneras, es que él quiere seguir en el club. Pep se merece la confianza que todo el barcelonismo tiene en él. Y seguirá porque está muy a gusto en el Barça". Sí, seguiría, pero no como bandera electoral de nadie, y menos suya. Guardiola no estaba dispuesto a ser utilizado y rechazó la interesada propuesta de Laporta de renovar antes de las elecciones para convertirse en arma arrojadiza contra los demás aspirantes. El técnico no quiso convertirse en uno de los muchos monigotes que bailaban al son que marcaba el presidente. Él estaba muy por encima de las triquiñuelas de Laporta. Aceptó confirmar su continuidad pero sin rubricarla con Laporta. Eso lo dejó en manos del futuro presidente.

MAÑANA, CAPÍTULO 53

Eto´o, ¿por la puerta grande? / Piso nuevo / Aparca donde quiere / El Barça más catalanista / El contrato de Cruyff / Supuestos delitos / En un desfile de moda uzbeco en Milán /


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