Mourinho pide perdón a Tito Vilanova con diez años de retraso

Mourinho pide perdón a Tito Vilanova con diez años de retraso

| 2021-07-04

| Fede Peris

Mourinho admite que "yo fallé, no debería haber hecho eso", refiriéndose a su miserable y cobarde agresión a Tito Vilanova en un clásico.

José Mourinho le ha pedido perdón, con mucho retraso, a Tito Vilanova por su impresentable agresión en un clásico de la Supercopa en 2011. Las disculpas llegan demasiado tarde, con Tito Vilanova ya fallecido.

Ese día, el 17 de agosto de 2011, el Real Madrid alcanzó el nivel más miserable de su historia. Su señorío tocó fondo. Mourinho lanzó a sus jugadores a la caza de la tibia de los futbolistas del Barça. Los hombres de Guardiola iban cayendo como moscas uno tras otro mientras Mourinho desde el banquillo se quejaba de que hacían teatro. Mourinho sabía que el árbitro no expulsaría a cinco de sus jugadores y si expulsaba a dos ya tenía excusa para justificar su derrota.



Fue un partido de una violencia extrema que acabó con un tangana, muy del estilo Mourinho. Marcaron Cristiano Ronaldo y Benzema por el Real Madrid y Messsi por partida doble e Iniesta para el Barcelona.



El gesto más miserable y cobarde de Mourinho

El Madrid encajó muy mal el gol blaugrana que suponía su derrota y el partido acabó con una tangana que comenzó con una brutal entrada de Marcelo sobre Cesc Fábregas y continuó con Mourinho metiéndole el dedo en el ojo a Tito Vilanova, tarjetas rojas, empujones, golpes, discusiones entre Xavi e Iker Casillas y un sinfín de despropósitos. El paisaje que más gustaba a Mourinho.

Mourinho se acercó a Tito Vilanova en el revuelo, por detrás, de la forma más cobarde y premeditada y le metió literalmente el dedo en el ojo. Luego, como un cobarde, se fue para atrás a parapetarse en el bullicio de la tangana y miró cínicamente a Tito Vilanova desde la distancia presumiendo de su proeza barriobajera.



Para redondear el concepto de señorío que tenía el entrenador portugués, los jugadores del Real Madrid se fueron del campo y no esperaron a que el trofeo fuera entregado al equipo ganador, como hacen todos los equipos del mundo que se rigen por los principios de la deportividad.

Pedrerol y Florentino, a favor del dedo en el ojo

La acción de Mourinho avergonzó al madridismo en todo el mundo, aunque muchos la aplaudieron, como Josep Pedrerol, que presumió de exclusiva mostrando una pancarta gigante de una peña madridista que fue exhibida en el Bernabéu durante meses con total impunidad y la bendición de Florentino Pérez, que se situó al mismo nivel que su entrenador: "Mou, tu dedo nos señala el camino", decía el texto.



Diez años después Jose Mourinho ha participado en el libro 'Manténganse locos y hambrientos', del portugués Joao Gabriel, y ahí explica que  "Yo fallé. No debería haber hecho eso. Esa imagen negativa queda para siempre.Tito no tuvo nada que ver con todo lo que pasaba y lo siento por él".

Eso es lo que dice ahora. Cuando le preguntaron al término del partido por su agresión a Tito Vilanova, respondió con su habitual chulería: "¿Tito?, ¿Pito? No sé quién es". Muy de Mourinho, muy del Real Madrid.

 

 

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