Laporta no va a echar a ninguna de sus "vacas sagradas"

Laporta no va a echar a ninguna de sus "vacas sagradas"

| 2021-05-19

| Fede Peris

El liderazgo de la plantilla seguirá en manos de los que han encadenado fracaso tras fracaso en las últimas temporadas y han ido aniquilando entrenadores

Como el año pasado, el anterior y el anterior, el Barça va a hacer este verano una escabechina en su plantilla como consecuencia del final de temporada nefasto del equipo. Y se las cargarán todos menos cinco, como siempre.

Messi está libre de toda sospecha, ha marcado 30 goles y, aunque ha hipotecado el juego de un equipo que está a su servicio, seguirá en el Barça de Laporta "cueste lo que cueste", con un gran contrato y manteniendo su idea de que "este equipo no da para ganar títulos". Pero ese no es su problema.



Sergi Roberto cumplirá el año de contrato que le queda y saldrá del club en el verano de 2022 con la carta de libertad en el bolsillo. Con Busquets y Jordi Alba no se atreve Laporta a entrar a matar. El primero tiene contrato hasta 2023 y el segundo hasta 2024. Son amigos suyos y no les puede hacer una faena echándoles del Barça. No se irán hasta que finalicen sus contratos.

Sucede algo parecido con Gerard Piqué, que se espabiló para renovar con Bartomeu en una negociación exprés y ahora tiene contrato hasta 2024. Piqué goza de toda la confianza del presidente, aunque en su caso él sí estaría dispuesto a desvincularse del Barça si desaparece de las alineaciones y dejara de sentirse útil.



Habrá escabechina y se irán gratis

La revolución se llevará a cabo con jugadores con menor peso específico en la plantilla: Neto, Umtiti, Junior, Pjanic, Riqui Puig, Coutinho, Matheus, Griezmann, Braithwaite y Dembélé. Y el liderazgo de la plantilla seguirá en manos de los mismos que en los últimos años van encadenando fracaso tras fracaso mientras van liquidando entrenadores (Luis Enrique, Valverde, Setién y ahora Koeman).

Como ya hizo Bartomeu con Luis Suárez, Rakitic y Arturo Vidal, Laporta intentará sacar algún beneficio de la marcha de todos esos jugadores. Si no lo consigue, les despedirá sin obtener compensación alguna, algo que es más que factible habida cuenta de que los clubes interesados ya conocen la situación de emergencia que tiene el Barça y su necesidad de soltar lastre, lo que contribuirá al incremento de la deuda al no estar muchos de los destinados al "matadero" todavía contablemente amortizados.



Como suele suceder en estos casos, el invitado a marchar se acoge a su contrato y sólo aceptará su salida con la carta de libertad y una indemnización por despido.

 

Comenta con Facebook