¿Ruina? Laporta se lleva a Koeman a comer al restaurante más caro de Barcelona

¿Ruina? Laporta se lleva a Koeman a comer al restaurante más caro de Barcelona

| 2021-05-13

| Pedro Riaño

Reunión en la cumbre entre presidente y entrenador a la que también asistió de oyente el directivo amigo Yuste para disfrutar del banquete

Joan Laporta y Ronald Koeman se han visto las caras, con el directivo Rafa Yuste como testigo, en el restaurante Via Veneto, uno de los más caros de Barcelona. Si lo que se pretende es hacer ostentación de dinero, nada mejor que dejarse ver en el Via Veneto. El Barça se hunde en su propia ruina, pero sobra el dinero para dejarlo en los mejores restaurantes, como en la primera etapa de Laporta, y si es preciso también sobra para despedir a Ronald Koeman y pagarle el año de contrato que tiene firmado. Es el nuevo estilo Laporta.

Ninguno de los tres comensales ha dicho nada al término de la reunión. Ni siquiera han comentado el menú que se han zampado a la salud de los socios. Laporta quería tener información de primera mano sobre cómo respira el técnico. Le ha pedido explicaciones sobre la preocupante caída del Barça en las últimas jornadas. Le ha preguntado por el vestuario y también por su estado de ánimo y han hablado de mucho nombres propios. También de bajas y de altas.



A Laporta no le gusta Koeman

Laporta le ha explicado a Koeman que lo del Kun Agüero está hecho. Se lo prometió a Messi y no podía fallar. Pero más por deferencia hacia el actual técnico del Barça que porque verdaderamente considere que Koeman debe seguir en el club. No es esa su idea. El problema es que le ha fallado Nagelsmann, que ha fichado por el Bayern, y también Xavi. Ahora mismo no hay en el horizonte un entrenador mediático capaz de ilusionar. Ni siquiera Jurgen Klopp, que viene de fracasar en el Liverpool esta temporada.

No le queda más carta que Jordi Cruyff. Y hasta a él le genera dudas. Es el hijo de su amigo y socio. Preferiría protegerle en un puesto más tranquilo que la silla eléctrica del banquillo, siempre expuesto a los resultados. A Laporta le gustaría que Jordi Cruyff fuera el nuevo Txiki Begiristain.



Pero hay que hacer algo con el banquillo. Koeman no le gusta. No es suyo, se lo encontró puesto. Y es una herencia de Bartomeu. Y aún siendo un mito del barcelonismo por su contribución decisiva en la primera Copa de Europa del club, nunca mantuvo una relación especialmente estrecha con Johan Cruyff -no es cruyffista- ni con Pep Guardiola, pese a que el primero fue su entrenador y con el segundo compartió vestuario.

¿Una reunión normal entre presidente y entrenador?

Es probable que algún comentario del Maestro Johan dejara en mal lugar a Koeman. La cuestión es que a Laporta no le gusta. Y el hecho de que le haya invitado a comer a la salud de los socios a uno de los restaurante más caros de Barcelona no quiere decir que se ha tratado de un encuentro entre dos amigos. Están por llegar todavía las primeras palabras de apoyo público del presidente hacia su entrenador. Y lo tenía fácil. A lo más que ha llegado es a decir que "el futuro lo marcarán los resultados". Y los resultados finales han sido decepcionantes.



"Una reunión normal entre un presidente y un entrenador". ¿Las reuniones normales entre un presidente y un entrenador deben celebrarse en el restaurante más caro de Barcelona? Una vez en el poder, a Laporta ya no le importa ni guardar las apariencias. Por eso aceptaría el papel de bufón de Florentino en el sainete de la Superliga. Cuanto más dinero entre en el Barça, mejor comerá él.

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