Manos arrriba en el clásico: ¡Esto es un atraco!

Manos arrriba en el clásico:  ¡Esto es un atraco!

| 2021-04-10

| Redacción MB

La designación de Gil Manzano, el árbitro de los regalos del Real Madrid, ya era un mal augurio. El colegiado ha vuelto a ser el jugador más decisivo del Real Madrid

El Barça ya se esperaba una sesión de atraco a las nueve en el mal llamado estadio Di Stéfano, que no pasa de campillo de entrenamiento, como dijo Klopp. La designación de Mateu Lahoz era un aviso. Luego, su sustitución por Gil Manzano sólo sirvió para confirmar lo que se intuía: "esta Liga está peligrosamente preparada para que la gane el Real Madrid". La frase es del Cholo Simeone y está vigente. Por lo civil o por lo criminal. Por las buenas o... robando. Como hoy.

El Real Madrid es un equipo menor que se mueve en torno a Vinicius, un jugador de medio pelo a quien la caverna mediática y propagandística de Florentino Pérez se ha empeñado en convertir en Balón de Oro. Por eso sienta peor la derrota del Barça. Porque ha perdido ante un rival muy limitado. 



Gil Manzano inicia la jugada del primer gol del Real Madrid

Cierto que tiene pegada. Ha tenido dos ocasiones en la primera mitad y las ha enchufado. Una con ayuda del árbitro y la otra con ayuda de Dest y Jordi Alba, autores materiales del segundo gol blanco. Eso es el Real Madrid

En el primer gol tuvo que intervenir Gil Manzano, el árbitro que salió de Villarreal cargado de bolsas del Real Madrid repletas de regalos después de ayudar a los blancos a ganar en La Cerámica con un penalti dudosísimo. Lucas Vázquez cometió falta sobre Messi, el árbitro dejó seguir y Benzema acabó marcando. Los jugadores del Barça protestaron. Pero cuando se trata del Real Madrid, ni VAR ni gaitas. No se atreven.



A Gil Manzano ya se le empezó a ver el plumero cuando una doble falta en la misma jugada de Valverde, pateando a De Jong primero y a Mingueza después, sólo mereció una advertenció. Poco después entraba Pedri a Casemiro con la misma intensidad que Valverde y se llevó la amarilla.

En el minuto 20 Lenglet es derribado dentro del área al ir a rematar un corner y Gil Manzano lo vio claro: falta contra el Barça. En el minuto 36, más de lo mismo: Mendy derriba a Dembélé dentro del área poniéndole la pierna y empujando. "Sigan, sigan", fue la reacción del árbitro de las bolsas y los regalos del Real Madrid.



El Real Madrid será campeón por real decreto

Y lo que acabó con la paciencia del Barça, desde Koeman al último de los jugadores, fue un derribo de Mendy a Braithwaite en el minuto 85. Hubo empujón y agarrón. Afortunadamente para el Real Madrid, allí estaba un Gil Manzano agradecido por los regalos para dejar las cosas claras... a favor del Real Madrid.

Y luego el final. Sabido es el refrán que dice que el tiempo de prolongación se alarga hasta que marque el Madrid, cuando los blancos están en juego. Hoy Gil Manzano ha añadido cuatro minutos y ha pitado el final cuando pasaban dos segundos. Ha parado el partido tres fallos en su pinganillo y en la segunda mitad se han producido nueve cambios. Suficiente para que sólo con los cambios se llegara a los cuatro minutos, y luego lo que corresponde a los árbitros. Pero el "hasta que marque el Madrid" sólo sirve para el Madrid, evidentemente. Gil Manzano tenía prisa por acabar, y más cuando en el minuto 93 vio un remate de Ilaix al poste. Entró en pánico.



Si está escrito que el campeón tiene que ser el Real Madrid por real decreto, que lo digan y nos ahorramos pantomimas. Lo de hoy ha sido un escándalo. Cuando más tocado está el Real Madrid y más necesita ayuda externa, aparece el ángel de la guarda en forma de árbitro para auxiliarle. 

De Gil Manzano no se podía esperar otra cosa. El Real Madrid tiene muy controlado el tema desde que un día Florentino abroncó a Rubiales, presidente de la Federación, porque no veía a los árbitros suficientemente comprometidos con su equipo. Desde entonces, coser y cantar. Liga el año pasado y Liga este año. Jugando con doce no se le puede escapar al Real Madrid.

 

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