Undiano tenía la fórmula para ganar al Barça (3-2)

Undiano tenía la fórmula para ganar al Barça (3-2)

| 2013-01-19

| Administrador

Si no puede ser por lo civil, que sea por lo penal. El Barça ha descubierto en Anoeta el sabor de la derrota. Alguna vez tenía que llegar, pero es una lástima que haya sido hoy, después de regalar al mundo una primera parte primorosa. Ha jugado tan bien el Barça en la primera mitad, con tanta seriedad, que pudo haber ido al descanso con cinco o seis goles favorables: los dos goles de Messi y Pedro, los dos postes de ambos y ocasiones clarísimas que se han desperdiciado de forma inexplicable.

En 23 minutos el Barça tenía el partido encarrillado (0-2) en el marcador y en el campo. Con un Iniesta inmenso, el Barcelona controlaba el balón sin problemas, defendía bien atrás y llegaba a la portería contraria cómo y cuando quería. La desigualdad de los equipos era manifiesta. Quizá por eso Undiano quiso sumarse a la fiesta con pequeñas decisiones que a la larga acabarían siendo decisivas. Por ejemplo, en el minuto 13 Vela se lleva el balón con la mano. Undiano pita falta, pero no aplica el reglamento enseñándole la correspondiente tarjeta amarilla. 18 minutos más tarde agarra a Puyol por detrás. Tampoco en esta acción vio tarjeta. De haberse aplicado con rigor el reglamento, la Real Sociedad se hubiera quedado con diez hombres en el minuto 31 de la primera parte.



Pero el rigor lo tenía Undiano reservado para el Barcelona. Así le faltó tiempo para enseñarle la cartulina amarilla a Piqué por reclamar la ubicación correcta de una falta que iba a sacar al Real Sociedad. Luego, a los 10 minutos de la segunda parte Undiano Mallenco, un colegiado con lamentables antecedentes pitando al Barça, es decir muy sospechoso en lo de la premeditación que diría Sergio Ramos, se las arregló para convertir en tarjeta amarilla una falta que a duras penas era falta de Gerard Piqué. ¡Tarjeta roja!. El trabajo estaba hecho. Por Undiano Mallenco no iba a quedar. Ahora se trataba de comprobar si la Real Sociedad era capaz de aprovechar el regalito. Y lo fue.

El Barça, que ya había encajado el primer gol en el minuto 40, se limitó a verlas venir. Dejó de ser el Barça, abandonó los principios fundamentales de su juego y se limitó a resistir. Y este Barça no está hecho para resistir. Lo suyo es avasallar. A medida que pasaban los minutos la Real llegaba con más facilidad y el Barça tenía más problemas para acercarse al marco contrario. Tito solucionó lo de Piqué sacando del campo a Cesc para poner a Mascherano en su lugar. El centro del campo se resintió, a la Real le empezaron a salir las cosas, se lo creyó y supo explotar el estado de desconcierto de un Barcelona que además tenía atrás a un portero excepcionalmente nervioso víctima de su propia estrategia comunicativa. Valdés pudo haber hecho más en los dos primeros goles y también en el tercero que llegó en el tiempo de descuento.



El Barça cae en Anoeta por primera en esta Liga. No hay que rasgarse las vestiduras. Esto es un deporte en el que se gana y se pierde. Por tanto, hay que estar preparados para la derrota. Y más cuando la ventaja sobre los rivales es tan insultante. El Barça ha dado una excelente impresión de juego en la primera mitad, perdonando demasiado, y se ha visto perjudicado en la segunda jugando en inferioridad y con un portero nervioso. Ya es casualidad que el anuncio de Valdés haya coincidido con la primera derrota en Liga. A partir de ahora Valdés va a vivir muchas casualidades por el momento que ha elegido -el peor- para anunciar al mundo su huida del Barça. Nervioso con los pies, inseguro en el blocaje y desacertado en los tres goles, Valdés no ha sido hoy el mejor portero para el Barça. tiene todo el derecho a trabajar donde le dé la gana, pero no le asiste ninguna razón que justifique la desestabilización de un equipo que rozaba la perfección y que bastante tiene con sobreponerse a los obstáculos que le ponen los árbitros como para estar pendiente de palos en las ruedas que colocan los de dentro.

 



 
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