¡Los rivales no se esfuerzan ante el Barça!

¡Los rivales no se esfuerzan ante el Barça!

| 2013-01-15

| Administrador

Defensa Central se agarra a unas declaraciones de Martín Demichelis, central internacional argentino del Málaga, para encontrarle una justificación a la humillante clasificación que muestra la gloria de un Barça imperial frente a las miserias de un Madrid vergonzoso. Lejos de hacer autocrítica, de analizar el caos que reina en el vestuario, el desprecio hacia la cantera o las tensas relaciones que mantiene el entrenador con todos los estamentos del club, Defensa Central, la voz del madridismo, se apunta a la teorías de las confabulaciones judeomasónicas. Es decir, el Real Madrid está como está porque los rivales se rinden ante el Barça y se dejan la vida cuando tienen al Real Madrid delante.

Y lo fundamentan con las declaraciones de Demichelis, que se limitó a expresar lo que está en la mente de todos los futbolistas del mundo: "me entraron ganas de aplaudir al Barça". Lamentablemente para el Real Madrid, nadie puede decir lo mismo del juego de los madridistas. En todo caso, los aplausos se guardan para las magistrales interpretaciones de Jose Mourinho desestabilizando a su club para que le despidan y poder largarse con la música a otra parte con los 20 millones de indemnización. Eso sí merece una ovación cerrada. Eso y la teoría de la justificación que sostiene que los rivales se rinden ante el Barça. Muy bueno, insuperable.



Será por eso el -18.

Aquí va la explicación del malestar merengue con las rendiciones ajenas; "Por desgracia, no es la primera vez que esto sucede en la Liga. Hace unas semanas, el Barcelona se marchó de rositas del feudo del Levante, mientras que el Real Madrid se marchó molido a patadas y con Cristiano con una herida en el párpado. Mientras que contra los blancos se emplea la violencia, contra los azulgrana ni siquiera se aplica un poco de intensidad. ¿Quiso aplaudir Demichelis al Madrid cuando el año pasado le metió cuatro? Seguramente no..." Seguramente ni metiendo cuatro causó admiración el Real Madrid en el rival. Lo triste es que se eche de menos la sangre y las patadas cuando juega el Barcelona. Seguramente no hay sangre porque, a diferencia de lo que sucede con el Real Madrid, el Barcelona no utiliza la violencia como argumento. Sin violencia es difícil incitar al rival para que la emplee, como reclama con ardor Defensa Central. En cambio, cuando Pepe y Sergio Ramos se ponen a hacer de las suyas es normal que los peores instintos de los rivales salgan a flote.



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