El que debería subir al barco es Dani Alves

El que debería subir al barco es Dani Alves

| 2014-03-12

| Administrador

Pedro Riaño

El fútbol es un deporte. A veces se pierde y a veces se gana. Los clubs que tienen dinero para comprar a los mejores futbolistas ganan más que pierden. Es el caso del FC Barcelona, pero aún así se puede perder. El pasado año el Bayern Múnich arrolló al equipo blaugrana y el barcelonismo entendió que su equipo era inferior. No pasó nada. Son cosas del deporte. No se puede ganar siempre.



Lo que no es tolerable, ni en el Barça ni en ningún otro equipo, es que se pierda por falta de actitud. Y, lamentablemente, en el Barça empezamos a estar ya muy acostumbrados a las declaraciones de sus futbolistas asumiendo tras una derrota que ha fallado la actitud. Pues no, querido Dani Alves. El barcelonismo no puede dar apoyo a un barco que zozobra porque sus jugadores saltan al césped con indolencia. El Barça es superior a casi todos los equipos del mundo y, si corre como mínimo lo mismo que el rival, su superioridad técnica acabará siempre imponiéndose. Porque son muy buenos. Pero si no corren, y además lo admiten, cualquier equipo les puede ganar. Cualquiera. Por ejemplo el Valladolid.

Dani Alves se irá un día de este barco y los socios y aficionados del Barça seguirán remando para apoyar a su equipo. Pero el equipo deberá ganarse el apoyo con una actitud positiva. Y lo que ahora ve la gente del Barça es un conglomerado de estrellas más pendientes de lo que les deparará el Mundial en los meses de junio y julio que de lo que se juegan hasta el mes de mayo. Ocho españoles, dos brasileños y dos argentinos forman un equipo completo de futbolistas que están ilusionados por ganar el Mundial por primera vez o por disputar en Brasil su último campeonato del mundo. Eso es lo que se desprende del juego sin alma que llega al aficionado. Y futbolistas así no interesan.



Tampoco es culpa suya, sino de quien se lo consiente. Nadal renuncia a la Copa Davis para ganar Wimbledon y nadie le reprocha nada. Pau Gasol decide no jugar un Europeo con España para estar en forma para el club que le paga y nadie se rasga las vestiduras, pero en este Barça internacionalísimo, todos están más pendientes de sus selecciones y sus bolos que de arrimar el hombro para el equipo que les ha convertido en millonarios. La situación actual de Puyol, quemado por veranos de Eurocopas, Mundiales y Copas Confederaciones debería hacer reflexionar a muchos. Especialmente a los que creen que son tan buenos que pueden pasearse por el campo sin derramar una gota de sudor. Es hora de demostrar el compromiso con quien paga y volcarse en la defensa de sus intereses aunque eso suponga la renuncia a empresas mayores.

Xavi no puede disputar dos partidos seguidos con el Barça porque llegaría reventado al Mundial. ¿Y qué culpa tiene el Barça? Que no juegue el Mundial. O que cobre por partido jugado. Hay que poner fin al timo de las rotaciones, que no son otra cosa que proteger a los futbolistas en sus clubs para que lleguen en forma a sus citas con sus selecciones. Y esto va por los españoles, los argentinos y los brasileños del Barça, las tres nacionalidades que sueñan con el Mundial.



Dani Alves y otros muchos se bajaron del barco en Valladolid y ahora riñen al socio, que está triste y decepcionado, por no confiar en ellos. El socio del Barça está dipuesto en confiar en cualquiera siempre y cuando se lo gane en el campo con su esfuerzo. Y ese no fue el caso en Valladolid. El socio blaugrana no quiere bajarse del barco, sólo espera que los que se han tirado al mar de cabeza tengan la bondad de volver a subir.

Comenta con Facebook