El antibarcelonismo hunde a Jugones de La Sexta

El antibarcelonismo hunde a Jugones de La Sexta

| 2014-03-14

| Administrador

Pedro Riaño

Deportes Cuatro se emite desde Madrid para toda España, está realizado por periodistas que respiran oxígeno madridista las 24 horas del día, pero que no olvidan que la audiencia de España es algo más que dar satisfacción a los seguidores del Real Madrid. La noticia de hoy era el triunfo del Barça en la Champions League sobre el poderoso Manchester City, algo que no sucede todos los días. Por eso Los Manolos le han dedicado los 20 primeros minutos del programa a la victoria blaugrana con imágenes, recreación de las mejores jugadas, con polémica arbitral, opiniones y encuestas. También han hablado del gesto de Alves, que fue una de las noticias que deparó el partido.



En La Sexta no funcionan igual. A Josep Pedrerol le importa bien poco lo que hiciera ayer el Barcelona, especialmente porque ganó. La noticia para él era el gesto de Dani Alves. Y con el gesto ha abierto el programa y ha hecho de esa noticia el tema fuerte de su media hora. Con editorial incluida, encuesta presumiblemente manipulada, comentarios, imágenes y, sobre todo, muchas críticas. Pedrerol estaba indignado y en su editorial denunciaba que "Alves se ríe de todos", "lleva seis años en el Barça y no ha aprendido nada" y se preguntaba "¿quién es Alves para dar lecciones de barcelonismo. Ya está bien?". ¿Y Josep Pedrerol quién es? ¿Qué le permite a él dar las lecciones de barcelonismo que le niega a alguien que lleva seis años protagonizando las gestas del mejor Barça de la historia?

Como en él es habitual, con el gesto crispado, de mala gaita, Josep Pedrerol ha hablado de "desafío directo a la grada" mientras en las imágenes se veía a Alves dirigirse al público recibiendo por respuesta la sonrisa de todos los que tenía delante. No se veía el desafío por ningún lado, pero Pedrerol seguía con su cruzada: "¿Multará el Barça a Alves?" se preguntaba exigiendo sangre, la misma sangre que no pidió cuando Di María, que por cierto no fue sancionado por el Real Madrid, se pasó por el forro de su zona noble al público del Bernabéu. Pero es distinto. Alves es del Barça y parece que las directrices indican que hay que atizar. Por eso ha hecho un repaso de gestos anteriores de Alves, el mismo repaso que nunca hará de los gestos soeces, provocativos e insultantes que Cristiano Ronaldo hace constantemente en todos los campos de España. De Alves molesta hasta que celebre los goles con rabia, como sucedió con el primer gol de Messi anoche. ¿No tiene derecho a celebrar los goles de su equipo? ¿Debería limitarse a celebrar los goles del Real Madrid, como hace Josep Pedrerol en todos sus programas?



Hasta para hablar bien de Messi -hoy era imposible buscarle las cosquillas- se las ha ingeniado Pedrerol para ofrecer imágenes de su majestuoso partido de ayer contrastándolas con las de su pésimo partido en Valladolid. Que quede claro que Messi jugó mal en Valladolid, no vaya a ser que a alguno se le olvide.

Y mientras todo esto sucedía en 12 minutos, Los Manolos le dedicaban 20 minutos al brillante pase del Barça a los cuartos de final de la Champions League. Porque esa era la noticia. Y por eso Los Manolos tienen la audiencia que tienen y a Pedrerol se le escapan un millón de espectadores de La Sexta que estaban viendo las noticias y que huyen despavoridos cuando le ven aparecer en pantalla. Unos hacen un programa deportivo para todos los aficionados al deporte y al fútbol de España. El otro elabora un programa a la medida de los radicales del Real Madrid. Y para nadie es un secreto que culés en España hay unos cuantos. Perderlos en un programa de madrugada que aspira a alcanzar los 200.000 espectadores es una cosa. Pero a las tres de la tarde, cuando la audiencia es millonaria, desconectar del barcelonismo es muy peligroso. Tanto como que las audiencias pueden ser ruinosas. Se lo ha buscado a pulso Pedrerol. Aunque seguramente tiene alguna poderosa razón que le lleva a confeccionar sus programas de forma tan tendenciosa y partidista. Es posible que su ambición sea conseguir el liderazgo mediático entre el madridismo más radical. Si es eso, va por buen camino. Nadie le discutirá que es el mejor dando satisfacción a ese sector.



Resulta extraño que un periodista catalán pueda generar tanto rechazo entre los suyos. Pero se lo gana a pulso y, lejos de amainar, su fobia contra el Barça va a más. A eso se le llama "barcelonitis aguda". Y de las malas. Que se lo haga mirar, que tiene arreglo.

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