2017-07-29 18:07 El Soplo Por: Carlos Muñiz

El PSG no puede comprar a Neymar y busca un pacto con el Barça

Bartomeu sólo aceptará el diálogo cuando aparezca el nombre de Verratti sobre la mesa.



El PSG aspira a ser un grande de Europa, pero no lo es. Ni la Liga francesa puede competir con la española, la Premier League o la Bundesliga, ni los derechos de televisión dan para grandes incorporaciones, ni el merchandising, ni la afluencia de público permite realizar fichajes millonarios como el de Neymar. Sólo la inyección generosa de dinero que llega desde Qatar permite al PSG disponer de grandes sumas de dinero que no genera su actividad ordinaria. Y eso está perseguido por la UEFA, ante quien apelará el Barça para que investigue la legalidad del posible fichaje de Neymar por el PSG

El PSG no encuentra la manera de cerrar la operación Neymar

El cumplimiento de la normativa del Fair Play Financiero que exige la UEFA a sus afiliados es la única razón que obliga a Neymar a continuar bajo la disciplina del FC Barcelona en contra de su voluntad y de la voluntad del PSG, que desea anunciar a los cuatro vientos su fichaje... pero no puede.



El Barça lo sabe, y el PSG también. La actividad económica ordinaria del PSG no permite hacer frente al fichaje de Neymar. Necesita el aporte de los petrodólares que llegan desde Qatar. Y eso està terminantemente prohibido por la UEFA. Además, tanto en FIFA como en UEFA tienen una ganas irrefrenables de entrar a matar en Qatar tras los escándalos de corrupción generados por el dinero qatarí para la obtención del Mundial de 2022. Por eso la operación que lleve a Neymar a París (si es que se materializa) será analizada con lupa y puede acabar con sanciones espectaculares al club francés por saltarse el reglamento.

Las limitaciones económicas del PSG

El PSG apenas es capaz de ingresar 400 millones anuales, lo que no le permite afrontar una operación de 270 millones, que es el precio final del coste de Neymar sumados los impuestos, a los que hay que añadir otros 250 millones de euros que se llevará por contrato Neymar más la comisión de 60 millones destinada a su padre. Total: casi 600 millones de euros por cinco años, un coste anual del jugador de 120 millones de euros. Y eso no se aguanta con ingresos de 400 millones. Pero el PSG dispone de un chorro de dinero que llega desde Qatar de manera discriminada y se apresta a presentar ante la UEFA, a modo de trampa que se ve a la legua, un contrato de sponsorización con Qatar que le reportará 175 millones de euros, un precio fuera de mercado que no cobra ninguno de los grandes de Europa (Real Madrid, FC Barcelona, Manchester United o Bayern). Hecha la ley, hecha la trampa. Pero el presidente Al-Khelaiffi no las tiene todas consigo. Sabe que la UEFA le tiene ganas al tema Qatar, que tantas dimisiones y ceses ha generado entre sus directivos, y se encuentra en la tesitura de que tiene el dinero para fichar a Neymar, pero no puede porque tiene que justificarlo y no sabe cómo.

Desde 2011 el PSG se ha gastado 630 millones de euros con fichajes y no ha encontrado la manera de refrendar sus aires de grandeza conquistando la Champions League. Y después de descartar esate verano a Cristiano Ronaldo por la edad, se ha propuesto hacer suyo a Neymar al precio que sea. Pero la UEFA le obliga como mínimo a vender por el valor de la mitad del coste de Neymar. Y es ahí donde entra la negociación con el FC Barcelona. El PSG necesita vender antes de comprar a Neymar y pide tiempo y negociación. Nasser Al-Khelaifi le ha ofrecido al Barça a Matuidi, Di María, Lucas Moura y Pastore con el fin de rebajar el precio de Neymar hasta la mitad. Pero Bartomeu se ha cerrado en banda, aunque estaría dispuesto a escuchar si el nombre de Verratti apareciera en la negociación, algo que hasta el momento no ha sucedido porque para el PSG es una cuestión de honor retener al internacional italiano. 

El Barça sólo acepta la negociación con Verratti por medio

Así está la situación ahora mismo. A medida que el tiempo avanza, en el Barcelona se convencen más de que el PSG no encuentra la fórmula para justificar el pago de la cláusula de rescisión (más los impuestos anter la UEFA), Neymar se pone de los nervios porque no entiende que a estas alturas se mantenga la incertidumbre sobre su futuro, los compañeros de Neymar empiezan a hartarse del carácter de la estrella brasileña, que le ha llevado a liarse a tortas con Semedo, Valverde está que trina y desea sacarse de encima al brasileño cuanto antes... y el PSG se ha metido en un callejón sin salida sabiendo que la UEFA será implacable y descubriendo que el dinero no da la felicidad, aunque se disponga de él en cantidadesx inhumanas.

El resumen de esta historia es que el PSG quiere a Neymar y tiene dinero para comprarlo y para pagarle lo mismo que percibe Messi en el Barça. Neymar se quiere ir y el Barça espera el desenlace avisando que desea un talón con el pago íntegro y al contado del precio de la cláusula de rescisión. El problema del PSG es que tiene el dinero por castigo. Puede pagar a Neymar y comprar el Barça entero de paso, pero no sabe cómo justificar su origen. Y necesita negociar con el Barça, algo a lo que Bartomeu se niega... hasta que el nombre de Verratti aparezca en la negociación. 

 

 



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