2017-05-11 14:05 Cristiano Ronaldo Por: Administrador

"Para casa, tonto" y otras lindezas de un Real Madrid maleducado



Alfredo Vidal La aportación de Cristiano Ronaldo, el futuro Balón de Oro por real decreto, en el partido de ayer en el Calderón fue nula. Cero. Futbolísticamente no hizo absolutamente nada. Chutar y chutar y chutar mal. Lo que sí hizo bien fue demostrar que a maleducado no le gana nadie. Lo fue con el público rival, a quien se dirigió sin venir a cuento ordenándole silencio, y también con los jugadores contrarios. El remate final, la "toma del Calderón" con banderas de los jugadores del Real Madrid. ¿Se puede provocar más y mejor y con mayor impunidad? La exclusiva de la provocación parece tenerla el Barça. Un caño de Messi es una provocación, un regate de Neymar es una provocación. La celebración de un gol es una provocación. Son gente "muy mala". Cuando es Cristiano Ronaldo quien manda callar a la afición rival por un gol en el que no ha intervenido, es un machote muy madridista que defiende los intereses de su club. Si le llama "tonto" a Fernando Torres y le dice: "para casa", mostrando así su deportividad, está demostrando el señorío del que presume el Real Madrid. Y este es el Balón de Oro que debe servir de ejemplo para los niños. Siempre provocando con gestitos, posturitas y palabritas de las que no se salvan ni los propios aficionados del Real Madrid, a quienes le ha dedicado ya varias frescas. Y si al final del partido, ante un buen número de aficionados del Atlético Nacho y Sergio Ramos instalan la bandera del Real Madrid en el césped del Calderón como territorio conquistado, estamos ante un acto de patriotismo sin igual. Están en su derecho de invadir cualquier propiedad privada porque son el Real Madrid. Así ha reaccionado la Caverna madridista ante las constantes provocaciones que ayer sufrieron los atléticos en el Calderón. Se les llena la boca con las palabras "provocación" y "falta de respeto" cuando tienen que juzgar al Barça y miran hacia otro lado cuando la mala educación parte del pretendido señorío madridista. Que ni se le ocurra al Barça tomar el Bernabéu para celebrar allí un triunfo en la final de Copa. Pero si se trata de asaltar el Calderón y de reírse en la cara de los aficionados del Atlético, barra libre, para los "señoriales" futbolistas del Real Madrid que, además, presumen de humildes. Sencillamente nauseabundo. La UEFA, tan pendiente de si hay o no hay en el Camp Nou banderas esteladas,  debería tomar nota del concepto que en un club llamado Real Madrid tienen de su lema: "Respect". Pero no lo harán. Prefieren hacerle la ola a Cristiano Ronaldo. Y aplaudir los tifos que bendice Florentino Pérez aunque promuevan el odio y el rencor entre las aficiones. Y, por supuesto, todo ello jaleado por la prensa sumida, pelotari y pintamonas. El mismo Pedrerol pone hoy en twitter: "Tienes que verlo, Cristiano mandó callar al Calderón". Sólo le ha faltado decir: ¡Qué espectáculo! Qué bonito, un futbolista haciendo callar a un estadio. Aprendan, niños. Es lo que hay.



Comenta con Facebook


Artículos Relacionados