2017-01-11 16:01 El Soplo Por: Administrador

El Barça estudia la venta de Gerard Piqué



Fede Peris

"Me posiciono con Luis Enrique", ha dicho hoy Óscar Grau, director general del FC Barcelona en una declaración consensuada en presencia del presidente Josep Maria Bartomeu. Posicionarse con Luis Enrique, que sostiene que no hay que quejarse de los árbitros, es tanto como posicionarse en contra de Gerard Piqué, que ha abierto un frente contra la clase arbitral que, paralelamente, significa un desafío a la propia directiva, que prefiere optar por la prudencia y mantener la buena sintonía con Ángel Villar que ha presidido las relaciones del FC Barcelona con la Federación durante los últimos años.



La opinión mayoritaria entre la junta directiva de Bartomeu es que Piqué se ha extralimitado y que su valor deportivo, incuestionable, no compensa los quebraderos de cabeza que da con sus salidas de tono. El último desafío a Jordi Mestre en el campo del Villarreal, señalándole con el dedo y responsabilizándole de la actuación del árbitro del Villarreal-Barça contra el equipo azulgrana, ha sido la gota que ha colmado el vaso de la paciencia de la directiva. Mestre calmó a Piqué tras el partido de Copa en San Mamés (dos penaltis no pitados a favor del Barça y no expulsión de Aduriz por agresión a Umtiti) y le garantizó que la junta tiene el tema arbitral controlado y que no volvería a pasar. Pero volvió a pasar tres días después y Piqué se desbordó en Villarreal generando un nuevo incendio, uno más en el club. Y la directiva ha dicho basta y el director general ha marcado la línea que seguirá el club en referencia a su relación con la clase arbitral, que nada tiene que ver con las quejas constantes, Luis Enrique ha ofrecido todo su apoyo y Piqué ha quedado solo y desamparado, dado que sus compañeros -que no le quieren como capitán- no secundan sus reacciones.

El director general, Óscar Grau, ha admitido que el club ha hablado con Piqué y con el resto de jugadores para acabar con la dinámica victimista en la que se ha instalado la plantilla. Y Piqué sigue en sus trece. No se siente protegido por la directiva y cree que el club debe dar un golpe en la mesa para hacerse respetar. El divorcio es latente y en contra de Piqué juega que ni siquiera sus compañeros están con él. La directiva espera que Piqué reaccione y acepte adaptarse a las directrices por las que se mueve el club. De él depende su continuidad en el Barça. Cada vez son más las voces en la directiva que apuntan al central catalán como un buen negocio con su venta en un momento en el que el Barça necesita de más ingresos y de ahorrar en gastos de la plantilla.

El Camp Nou dictará sentencia esta noche

Piqué sabe cómo respira la directiva y en sus manos está continuar o no en el Barça. Recientemente manifestó que no pensaba vestir otra camiseta y que su idea era retirarse en el Barça. En el horizonte está su deseo de convertirse en presidente del Barça, aunque sus modos "gaspartianos" empiezan a generar desconfianza.

Esta noche ante el Athletic podremos asistir a un plebiscito entre la hinchada azulgrana. Hoy el Camp Nou se pronunciará: Piqué sí o Piqué no. Que es tanto como Luis Enrique y Bartomeu sí o Luis Enrique y Bartomeu no. Si los aficionados, como se espera, se pronuncian a favor de Piqué, Bartomeu y Luis Enrique tendrá un problema. Un problema muy serio. El club ha apostado por Luis Enrique y si la continuidad del técnico significa prescindir del central, a Bartomeu no le temblará la mano para tomar la decisión.





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