Pedro Riaño
Atentado de Rosell contra el Barça
viernes, 3 de junio de 2011
Ya se sabe que esto de responder del presupuesto con el patrimonio personal es muy duro, pero eso ya lo sabían cuando entraron en el club. Por tanto, dedíquense a gobernar en lugar de poner a salvo su cartera.
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Firman un contrato con Qatar Foundation que garantiza más de 30 millones anuales dejando a UNICEF a la altura del trasero. El equipo que heredan lo gana casi todo y cambio reciben de la UEFA 60 millones por los méritos contraídos. Recortan gastos, dicen, de todas partes... Lo que debería ser una época de vacas gordas se traduce en recortes al socio y a la misma historia del club.
Los de ahora, los mismos que bendijeron el aumento del 40% que Laporta aplicó a los abonados, son los que suben unilateralmente el 50% el precio de las plazas de parking para adecuarlas al mercado, es decir: 24 euros la hora. Son los mismos que, acuciados por la crisis económica, han decidido depreciar el valor de abono restándole la visita del Real Madrid al Camp Nou en la Copa para buitrearle al socio una taquilla de diez millones. Son los mismos que no entienden que en el "más que un club" tienen mucho que ver las secciones. Sí, sí, las secciones. Esas que llenan de satisfacción al socio barcelonista cuando ve que su equipo va a jugar la final de la Liga de baloncesto y el Madrid no. Esas que hicieron vibrar al barcelonismo con el triunfo del balonmano en la Champions League, que supone la 29ª Copa de Europa del Palau.
Se cargan el beisbol sin atender a sus 80 años de historia, limitan la expresión del barcelonismo de las secciones modestas a la geografía catalana y anuncian un recorte presupuestario para las secciones potentes que mermarán sin duda su poderío. Estos son los mismos que en campaña electoral juraban que potenciarían las secciones. Para conseguirlo, fraccionarán el carnet de abonado al Palau en un grave atentado contra del balonmano y el hockey sobre patines. Prometieron también un Palau nuevo del que no se tienen noticias y, seguramente, pretenderán llenarlo de abonados que asistirán eufóricos al nuevo recinto para presenciar las derrotas de unos equipos condenados a perder competitividad.
En un momento en el que Florentino Pérez tiene que avergonzarse por el desconcierto que preside su sección de baloncesto, el Barça parece abrirle las puertas del cielo. Con el Barça de fútbol no podrá, pero con el de baloncesto sí. Rosell parece dispuesto a ponerselo fácil. Me gustaría equivocarme, pero las medidas disparatadas que se van a adoptar para las secciones me traen a la memoria la decisión del presidente Llaudet de eliminar la exitosa sección de baloncesto en los años 60. Aquella medida obligó al Barça a vivir durante 25 años a la sombra de un Madrid infinitamente superior y a encadenar un fracaso detrás de otro mientras el rival acumulaba ligas y copas de Europa.
No sigan por ahí. Los responsables del club con más socios del mundo, que además disfruta del mejor equipo de la historia (una fabrica de generar billetes), no pueden comportarse con tanta mezquindad ni con los socios/propietarios ni con su propia historia. Recuperen el programa electoral de Laporta y Soriano. El círculo virtuoso. ¿Recuerdan? Cracks + Espectáculo + Victorias = Dinero. Sólo hace falta tener un poco de imaginacón y respeto por los socios del club. Inténtenlo, por favor. Cierto que esto de responder del presupuesto con el patrimonio personal es muy duro, pero eso ya lo sabían cuando entraron en el club. Por tanto, dedíquense a gobernar en lugar de poner a salvo su cartera. Como diría Laporta: "Primer el Barça". No debería olvidarlo nunca un presidente que va por la vida de socio, aunque no lo parezca.
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