Sábado, 3 diciembre, 2016

Johan Cruyff no se cansa de engañar a los socios
Johan Cruyff no se cansa de engañar a los socios

Johan Cruyff no se cansa de engañar a los socios

Explica hoy Johan Cruyff en su colaboración de El Periódico su postura contraria a que el Barça luzca publicidad en la camiseta. “¿Manchar la camiseta? No, gracias“, es el título. Y en el texto razona que “estoy totalmente en contra de poner publicidad en la camiseta a cambio de dinero. Y diría exactamente lo mismo de haber sido otro presidente, otra junta, la que hubiese dado el visto bueno a esta operación. Donde unos ven unas cifras increíbles (30 millones por año durante cinco temporadas), yo veo que esto equivale tan solo al 6 o 7% del presupuesto (en función de cómo se valore el amistoso incluido en el contrato)“. Hace cinco años, en su misma columna de opinión, entonces en La Vanguardia, defendía justamente lo contrario, lo que confirma que, efectivamente, según quién sea el presidente sus opiniones tienen un signo u otro. Lo que hoy sólo es un 7% del presupuesto, cuando era Laporta quien embaucaba a los socios con ofertas que nunca se concretaron ni fueron explicadas eran un bien necesario para combatir la deuda heredada. “La camiseta debe pagar la deuda“, decía entonces. Ahora la deuda es muy superior a la heredada por Laporta y parece que la camiseta ya no debe pagarla, hay que inventarse otras fórmulas, las que no fue capaz de encontrar Laporta.

Sigue Jojan Cruyff hoy en El Periódico: “Eres único en el mundo, nadie ha mantenido intacta su camiseta toda su historia y a la vez has sido competitivo como el que más. ¿Venderás esta singularidad por el 6 o 7% de tu presupuesto? Con lo que significa el Barça y lo que transmite de distinto al mundo, ¿no hay otras formas para aumentar los ingresos? ¿Ahí se acaba la genialidad de los nuevos gestores? ¿Tan estúpidos eran los anteriores?“. Ahora pregunta si no hay otras formas para aumentar los ingresos. En 2005 decía que “por más que se hayan esforzado Laporta y los suyos, dudo que hayan hecho cosquillas a la deuda existente. Lo que han hecho hasta el momento la junta y los técnicos ha ido bastante bien. Pero no es suficiente. Lo que hay que hacer con ese dinero es reducir deuda“. Hace cinco años minimizaba la ingeniería financiera de Laporta y Soriano y sentenciaba que sólo a través del sponsor de la camiseta podía hacerse frente a la deuda. Ahora, misteriosamente, ha cambiado de opinión. Y eso que la deuda es mayor que entonces. De hecho, Laporta pidió antes de marcharse un crédito sindicado de 150 millones que hay que devolver a razón de 30 millones al año, curiosamente la misma cifra que ingresará el club a través de su sponsor de Qatar.

¿Genialidad o estupidez? ¿Es genial hacer lo que hacen el 99,9% de los clubs en el mundo? ¿Eres un estúpido porque eres el último en hacerlo? ¿Tan geniales son que ellos han visto en tres meses lo que los otros no vieron en siete años? ¿Tan dormidos estaban?“. Él sabrá quién es el estúpido y quién es el genio. Lo que es de dominio público es que Laporta buscó infructuosamente un sponsor de pago durante siete años y no lo encontró. Hasta el amigo Ramón Calderón confesó un secreto: “Laporta me ha dicho que ha apostado por UNICEF porque no ha encontrado a nadie que pague lo que él cree que vale la camiseta del Barça”.

“El Barça cobrará más que nadie por vender su camiseta porque actualmente es el mejor equipo del mundo. Siendo ciertas las dos cosas, ¿de quién es el mérito? ¿Por qué aprovecharse ahora y no antes? En cifras globales, dejar de ser único, distinto a todos, podría valer la pena si supusiera cubrir la totalidad de tu presupuesto. Quizá el 80%, el 60%. Nunca a cambio del 6 o 7%, como es el caso“. Su amigo Laporta fue incapaz de encontrar un sponsor de 20 millones teniendo el mejor equipo del mundo y ahora se queja porque Rosell sólo ha dado con uno de 30 millones que convierte al FC Barcelona en el club mejor pagado del mundo en este terreno. Así de contradictorio es El Maestro.

Yo entiendo que así pierdes más que lo que ganas. Que das un paso atrás enorme. Que pasas a ser vulgar, entendiendo la vulgaridad como algo extendido, algo que ya hacen todos. Que el Barça es bandera en la ciudad, en el país, en el mundo. Y que por eso ha de haber otras maneras de ingresar cifras similares a las de la venta de la camiseta al mejor postor. Vendiendo la camiseta, me demuestran que son muy poco creativos“. Sorprende que Cruyff apostara por la “vulgaridad” hace cinco años y que entonces no encontrara otra manera de generar recursos que vender la camiseta. Al genio Johan le ha dado un ataque de genialidad. La misma genialidad que no demostró cuando su amigo se empecinó en firmar con los chinos o con Bwin contando con su bendición papal.

¿Y por qué cinco años? O seis, como he leído. Mi experiencia con los contratos largos es que lo que hoy parece mucho, pasado mañana es poco. ¿A qué estará obligado el club a cambio? ¿Cuántos partidos al año obligará a disputar al primer equipo? ¿Cuántos actos se deberán hacer, con quién y dónde? En función de todo ello, el valor de la cifra final por la venta de la camiseta es uno u otro“. Son cinco años porque en ese tiempo el club podrá devolver el crédito reclamado por Laporta a razón de 30 millones al año. Y el contrato es largo como largos fueron los contratos firmados por Laporta con Nike (10 años) y Mediapro (8 años) excediendo su mandato presidencial, aunque en ese caso parece que al genio Johan Cruyff ya le pareció bien que los contratos fueran excepcionalmente largos. Sorprende también que El Maestro exija tantos detalles sobre el acuerdo cuando cinco años después aún está sujeto a la cláusula de confidencialidad el contrato firmado con los chinos que no llegó a entrar en vigor y que exigió de numerosos viajes de su amigo Laporta y su corte de mariachis a Pekín. No recuerdo a Cruyff pedir ninguna explicación por aquella negociación frustrada.

¿Vale la pena dar este paso? Yo creo que no, que de ninguna de las maneras“. Parece claro que lo que a Cruyff no le gusta del paso es que lo haya dado Rosell. Cuando era Laporta quien se iba a tocar la zambomba a Kitzhubel invitado por Betandwin y en compañía de algún satélite suyo, entonces valía la pena de todas las maneras firmar con una casa de apuestas.

Dar el paso para ser como los demás, no vale la pena. Porque si la cuestión está en los números, pasarlos de rojos a verdes, al año exacto en que te haces cargo del club, esto podrían haberlo hecho otros mucho antes. La camiseta estaba ahí para todos“. Efectivamente, estaba ahí para todos. Unos la han sabido rentabilizar de acuerdo al mandato de los socios en asamblea. Otros lo intentaron y sólo se quedaron en vergonzosas cláusulas de confidencialidad apostando por ofertas mucho menos rentables.

Descartado este punto, entonces se trata de dinero rápido para una economía más saneada. Genial. ¿Cómo no nos habíamos dado cuenta antes? Seremos los últimos en hacerlo, los últimos que por fin lo ven. Pues seré un idealista o un romántico, pero mi mentalidad deportiva me lleva a querer mejorar siempre. Y el modelo actual es viable y mejorable. Único en el mundo. Yo no renunciaría a ello sin antes agotar otras fórmulas más imaginativas“. Cruyff sigue engañando a sus lectores de El Periódico, aunque crea que el resto de los mortales son ignorantes y carecen de memoria. Él fue el primero que se dio cuenta en 2005 de la necesidad de buscar un sponsor que pudiera combatir la deuda, porque lo que hacían Soriano y Laporta, en palabras suyas, apenas hacían cosquillas a los números rojos. ¿Por qué estaba dispuesto a renunciar a su modelo entonces y ahora no?

Qué pena que a estas alturas de la película el “romántico” Johan Cruyff siga embaucando y contradiciéndose con absurdos argumentos que no hacen más que ridiculizarle, si es que es posible ridiculizarse todavía más. El tono del llamado “Maestro” confirma que quienes no han digerido el resultado de las urnas y han perdido sus privilegios no van a descansar en su objetivo de ponerle palos a las ruedas al proyecto que Sandro Rosell ha puesto en marcha. Nada nuevo.

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