Miércoles, 7 diciembre, 2016

Aviso a los defensas: cargarse a Messi sale barato
Aviso a los defensas: cargarse a Messi sale barato

Aviso a los defensas: cargarse a Messi sale barato

A Ujfalusi le han caído dos partidos por “entrar con el pie en forma de plancha a la altura del tobillo de un contrario sin opción de jugar el balón, derribándole. Dicho jugador necesitó asistencia médica, teniendo que ser sustituido“. Así se escribe la historia del “messicidio”. El árbitro, Fernández Borbalán, entendió que la acción del jugador sueco fue “peligrosa” y no “violenta”. Y el Comité, de público y notorio color blanco, lo tomó al pie de la letra y evitó dictar una sentencia ejemplar.

Ujfalusi ha recibido el mismo castigo que Tito Vilanova el pasado año cuando, en La Rosaleda, protestó la violencia del juego de un rival -Weligton-, que no recibió sanción alguna, y desplazó un balón que llegó hasta él cuando ya había sido expulsado y se encontraba en el túnel de vestuarios. Por eso, que fue gravísimo, dos partidos. Por un plantillazo sin sentido sobre el tobillo de Messi, lo mismo, dos partidos. ¿Es esto justicia? Ese día Weligton no recibió sanción alguna ni por su pisotón a Messi ni por su puñetazo a Piqué. El “malo”, ese día, fue el segundo entrenador blaugrana, no sabemos si por protestón o por protestante.

También la temporada pasada Pep Guardiola fue sancionado con un partido y 15.000 euros de multa por el gravísimo “delito de “gritar a escasos centímetros de la cara del asistente y con los brazos en alto: ‘pitas todo al revés, no te enteras de nada’. Y no hace falta ir más lejos, por ejemplo a la entrada asesina que Figo realizó sobre el jugador del Zaragoza César, al que el portugués obligó a abandonar la práctica del fútbol. Cosas que pasan. Figo, que vestía entonces de blanco, claro, no recibió sanción alguna del comité amigo.

La prensa de Madrid ha estado vendiendo estos días la idea de que no hay para tanto, de que los lamentos que llegan desde Barcelona son exagerados. Esperemos que Cristiano Ronaldo no se encuentre nunca en la misma situación que Messi, porque si un día alguien llega a romperle, ya puede ir preparándose para someterse a un consejo de guerra sumarísimo. Al final habrá que concluir que el Comité le ha perdonado a Messi un castigo al que se había hecho merecedor por agredir con su tobillo la planta de la bota de Ujfalusi. Sí señor, quizá algún día lleguemos a entender que Messi es un tipo de lo más peligroso. Seguramente ésa es la conclusión a la que llegó ese numeroso grupo de aficionados del Frente Atlético que despidió el “paseillo” de Messi en camilla hasta la enfermería con cánticos de “Messi, muérete“, “Messi, maricón” o “Messi, hijo de puta“. La caverna mediática madridista ha hecho muy bien su trabajo.

 

 

 

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