Domingo, 4 diciembre, 2016

El buen juego ya tiene nombre
El buen juego ya tiene nombre

El buen juego ya tiene nombre

El Real Madrid, pese a crear ocasiones de gol, no demostró aun su mejor cara frente a Osasuna. Se llegaron incluso a escuchar silbidos en el Bernabéu, pero el partido dejó algunos datos para el optimismo y sobre todo un nombre encandiló a la parroquia blanca: Mesut Özil.

Tras ser suplente en Mallorca, Mourinho le dio los galones del equipo en el estreno liguero en el Bernabéu. El alemán jugó con libertad por detrás  de Higuaín, Cristiano y Benzema y fue el creador de las mejores ocasiones de gol del Madrid. Demostró velocidad, calidad técnica, juego a primer toque, desmarque, visión de juego… Esta temporada, Özil ha demostrado ya que debe ser el relevo generacional de Guti, ese jugador diferente al resto al que encomendarse cuando el juego se atasque.

En los minutos que jugó, Özil dio siete pases de ocasión de gol y remató dos veces a portería. También participó en la jugada del único tanto del partido. Sólo le faltó el gol, que a punto estuvo de anotar con una genial vaselina que por poco no entró en la portería defendida por Ricardo.

A sus 21 años, Özil aún tiene que demostrar la misma entereza en los grandes partidos con el Madrid, pero el mediapunta de origen turco parece dispuesto a respaldar en un gran club lo que mostró en el Mundial de Sudáfrica, donde fue uno de los líderes de la rejuvenecida y semifinalista Alemania. Hasta la vuelta de Kaká, y seguramente después, Özil puede ser ese jugador que tire del carro. Muchos pensarán que la titularidad del alemán irán en detrimento de Canales, pero no es descabellado pensar que ambos jugadores puedan coincidir en el terreno de juego, hecho que podría mejorar ostensiblemente al equipo: dos jugones juntos con Ronaldo e Higuaín recibiendo sus pases de tiralíneas.

“Siempre toma las decisiones fáciles. Y eso es en realidad lo más difícil. Es un arte”, dijo  Mourinho tras acabar el partido. Ese arte, tan poco común en el fútbol actual, es el que gusta en el Bernabéu. Özil apunta a un futuro prometedor con la camiseta blanca. De momento, el miércoles tiene otra oportunidad de demostrar a la afición porqué fue una de las revelaciones del mundial y porqué un jugador de sólo 21 años fue el encargado de dirigir a una de las selecciones con más prestigio como la Mannschaft.

 

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