Sábado, 3 diciembre, 2016

Este ‘diesel’ volverá a ser un coche de carreras
Este ‘diesel’ volverá a ser un coche de carreras

Este ‘diesel’ volverá a ser un coche de carreras

TROPIEZO Y DUCHA FRIA.- El Barça parecía un ‘diesel’. Lento, sin reprise y con poca chispa. Tuvo el 80% de posesión de balón pero fue incapaz de marcar un gol. Messi y compañía llevaban plomo en las piernas. Su juego fue previsible y monótono. Un Hércules bien plantado defensivamente les cerró todos los caminos. Cuesta de entender que el equipo campeón puede perder ante un recién ascendido, pero la verdad es que fue una derrota justa. Los de Guardiola estuvieron muy espesos, acusaron el parón liguero y jamás dieron la sensación de poder remontar un partido que se les puso cuesta arriba a la media hora de juego. No valen excusas ni lamentaciones. No estuvieron a la altura. El equipo de ‘Boquerón’ Esteban protagonizó con todo merecimiento la gran sorpresa de la jornada. Dieciséis meses después, el once de Guardiola volvió a perder un partido de Liga en casa. Un tropiezo sonado, una auténtica ducha fría para los 80.000 espectadores que fueron al Camp Nou.

FALLARON MUCHAS COSAS.- Esta derrota en el fondo viene a revalorizar la Liga de los 99 puntos, un record que quedará para la historia como las 6 Copas ganadas en una temporada. Guardiola no acertó con el once inicial dejando en el banquillo a Xavi, Alves y Pedro, pero también es cierto que cuando salieron en la segunda parte tampoco arreglaron el desaguisado. La causa de este pinchazo hay que buscarla en la condición física, Messi acusaba el viaje a Argentina y los internacionales de Del Bosque tampoco estuvieron finos. Cuando la circulación del balón es lenta, el juego de ataque del Barça baja muchos enteros ya que la anticipación de los defensores contrarios se impone. El debut de Mascherano puso en evidencia su calidad, aunque quedó claro que no puede sustituir a Xavi. De la misma manera que se confirmó que Villa es más eficaz entrando por banda que jugando estático de nueve.

QUE NADIE SE ALARME.- Un partido malo lo puede tener cualquiera. Lo más importante es que Guardiola y sus hombre analicen los errores para subsanarlos y no repetirlos. Falta condición física, ajustar los nuevos fichajes y recuperar aquel pressing que les hacía invencibles. Más vale tropezar ahora que al final. Este diesel volverá a ser un coche de carreras. Que nadie se ponga nervioso. En septiembre no se pueden pedir milagros y menos cuando se viene de una pretemporada tan atípica. Prueba de ello es que el Madrid también sufrió ganando por la mínima y gracias a un gol del defensa Carvalho. La derrota de ayer es una lección a tiempo.

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