Martes, 6 diciembre, 2016

La transparencia de Mourinho
La transparencia de Mourinho

La transparencia de Mourinho

Experiencia, profesionalidad y amplio conocimiento. Sin pelos en la lengua, Mourinho ha acaparado, sin duda alguna, las portadas de todos los periódicos internacionales durante el verano. Y lo ha hecho por algo. Es más, todo en el técnico portugués tiene un porqué. El que, por méritos propios, es el míster más laureado del momento va camino de batir más récords. El primero, convertirse en el único entrenador capaz de conseguir tres Champions League. El segundo, el de ser el primer técnico en ganar la Liga en Inglaterra, Italia y España. La ambición, al menos este año, tiene acento portugués.

Mou sabe de la dificultad de entrenar al Real Madrid. Conoce la presión, la responsabilidad y las prisas que conlleva su cargo. O se gana, o se pierde, no hay término medio ni para él ni para el equipo blanco. ‘The Special One’ sabe que el Real Madrid lleva sin ganar la Copa del Rey desde el 92, y en ese tipo de competiciones él es el mejor. Su sentido de la presión y, sobre todo, de la competitividad es clave. Como también en la Champions: José sabe que en eliminatorias lo que decide ese tipo de choques son detalles que, está demostrado, él sabe cuidar como el que más.

Su discurso literario se traduce en el campo gracias a la concentración: junto con el buen ambiente que reina en sus vestuarios es una de las claves de su éxito. Mou no permite ni un fallo. Sin embargo, también tiene paciencia y comprensión. Pidió un delantero más, no le pudieron traer a Llorente por los 36 millones que costaba su libertad, pero eso no es más que otro reto a completar para demostrar que su calidad profesional y humana no tiene fronteras.

Mourinho sabe que la temporada es larga, que todo le tiene que ir bien y que el proyecto es fiable. Su orgullo y ambición, siempre bien entendidos, son la garantía de que todo le irá bien. Tras muchos años, me lo volví a encontrar en Mallorca. Pude comprobar en primera persona que sigue siendo aquel hombre trabajador que llegó a España de la mano de Robson, alguien humilde, sonriente y con la palabra trabajo entre ceja y ceja. Mou me volvió a demostrar que los grandes siguen un camino que, en su caso, lo tiene muy claro. Lo tiene todo, pero él quiere más. Y ése, es el mejor síntoma que los madridistas pueden tener.

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