Jueves, 8 diciembre, 2016

El increíble caso del Madrid
El increíble caso del Madrid

El increíble caso del Madrid

Después de leer y escuchar las conclusiones de la prensa especializada, y del propio Jose Mourinho, sobre el empate del Madrid en Mallorca, uno no puede negar que las comparte plenamente. Lo que vimos de blanco no fue un equipo. Ni siquiera la caricatura de un aspirante. El animoso grupo encabezado por Cristiano Ronaldo, con seis fichajes y 94 millones invertidos, evidenció que está en fase de aprendizaje. No tiene cohesión ni estilo ni nada que lo distinga, pese a los grandes futbolistas que completan la plantilla. El Madrid, hoy, no tiene ninguna personalidad.

Vale. Dicho lo dicho, añadir que todo esto, siendo rigurosamente cierto, es casi inexplicable porque parece que estuviéramos hablando de un equipo que viniese de la nada. Y no es así. Mejor dicho, no debería ser así porque el Madrid, como alternativa al Barça, ya comenzó a gestarse el año pasado. Y Florentino Pérez, en su regreso a la presidencia, invirtió 356 millones de euros para acabar con la hegemonía blaugrana. Puso al frente a Manuel Pellegrini y casi consigue su propósito final. El Madrid, con 96 puntos y 102 goles a favor, batió todos los registros habidos y por haber… menos los del Barça de Guardiola que, con 99 puntos, revalidó el título de un campeonato absolutamente memorable.

Ser segundo, detrás de ese Barça inconmensurable, no debería ser ningún desdoro. Más bien, debería haber animado al presidente a seguir por el mismo camino. Sin embargo, Florentino y Jorge Valdano decidieron liquidar a Pellegrini, el entrenador de lo que parecía un proyecto, gastarse otros 94 millones en fichajes (en total 450 en dos temporadas) y fichar a un entrenador que aportase resultados inmediatos. Y lo encontraron en el Inter, campeón de casi todo.

Jose Mourinho técnico, efectivamente, de currículum incuestionable, asumió la responsabilidad consciente de que lo suyo no es seguir el proyecto de Pellegrini sino conseguir títulos de manera inmediata.

Total que Mourinho, 450 millones después, arranca de cero y ese será su salvoconducto pero cuesta trabajo entender que un equipo como el Real Madrid, después de semejante inversión, no tenga más proyecto que ganar el próximo partido y que le importe muchísimo más el resultado que el estilo y que, por supuesto, el juego. Su futuro, su opción de liderazgo, se basa en la eficacia de las individualidades. Que sí, que las tiene y que, sin ninguna duda, son excelentes… pero que no marcarán la diferencia si el Madrid no juega como equipo.

Las individualidades ganan partidos pero son los equipos quienes ganan campeonatos. Y una cosa más: esto no es Italia. Allí, el año pasado y con 10 empates, Mourinho ganó la Liga Aquí, como pierda 20 puntos en otros 10 empates, ya puede ir despidiéndose del título

COMENTA CON FACEBOOK



Related posts