Sábado, 10 diciembre, 2016

Pep ahorra 40 millones al Barça
Pep ahorra 40 millones al Barça

Pep ahorra 40 millones al Barça

Los periodistas especializados (y también los que no lo están) piensan, como todo el mundo, que la plantilla del Barça es corta. Lógico. Se han ido cuatro jugadores y sólo han llegado dos, Sin embargo, Guardiola, que por contrato es el que manda, no quiere más fichajes. ¿Por qué? Fácil de entender, porque Pep es coherente. Lo que le falta y era imprescindible (Cesc) no está en el mercado y lo que le ofrecen (Ozil) cree que, a corto plazo, puede encontrarlo en la cantera.

A partir de aquí, se puede debatir sobre lo que se quiera. Por ejemplo sobre Cesc. Él quería venir, el Barça le quería fichar… pero no ha habido manera. El Arsenal no ha atendido ninguna oferta. Ni la que hizo Laporta (35 millones) ni la que ha hecho Rosell (40 millones). Los ingleses no han negociado porque nunca han querido vender. De haber existido alguna posibilidad -por multimillonaria que fuera-, Cesc estaría en el Barça… y, seguro, lo habría fichado Laporta antes de dejar la presidencia, como hizo con máximo acierto cuando, en los últimos días de su mandato, firmó a David Villa.

Lógicamente, Guardiola, que lo ha ganado todo y cuya prioridad absoluta era Cesc, se sintió decepcionado por el desenlace pero, al mismo tiempo, aseguró que era consciente de que el Barça había hecho todo lo posible por traerle a Fàbregas. Por tanto, aparentemente, no hay más conflicto que la desilusión generalizada que ha puesto punto final al culebrón.

El caso es que Guardiola, tras fracasar el proyecto Cesc, en lugar de curarse en salud y gastarse los 40 millones que el club se acaba de ahorrar, mostró esa coherencia de la que hablábamos y decidió cerrar el capítulo de fichajes. Ni Ozil, ni Mascherano, ni nadie: cantera. Una apuesta osada que demuestra la valentía y esa coherencia a la que nos referíamos al inicio. Cualquier otro, en su lugar, habría obligado al club a fichar uno o dos jugadores más, aunque sólo fuese para acabar con el susurro de inquietud que se escucha en las calles. Pero Guardiola no. Asume la responsabilidad de cerrar el grifo, libera a la directiva y encima le ahorra 40 millones de euros al club.

En fin, un caso único. El de un tipo que cree en el modelo y que jamás cortará la proyección de la nueva hornada de La Masia a menos que quien venga sea indiscutible. Algo complicado… con ocho campeones del mundo en el vestuario, más Messi, Alves, Ibra y cía

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