Martes, 6 diciembre, 2016

Así fue la jornada de reflexión
Así fue la jornada de reflexión

Así fue la jornada de reflexión

Para cualquier persona normal, un día de descanso conlleva levantarse cuando te sangre la oreja a causa del roce con la almohada (siempre que los niños te lo permitan), limitar el ejercicio físico a ir de la cama a la ducha, de la ducha al sofá y del sofá a la nevera. Queda descartada cualquier actividad de exhibición pública y desplazamientos largos. Y mucho menos si te has pasado diez días de campaña electoral. Pues bien, eso es justo lo que no hicieron los candidatos a la presidencia del Barcelona en su supuesto día de descanso, llamado pomposamente de reflexión.

Así que mientras la masa social barcelonista reflexionaba, los candidatos se lanzaron a dejarse ver y a hacer cosas que queden chachi en el diario de hoy y que les haga parecer que son un tipos súper estupendos.

Repartieron la jornada los cuatro candidatos entre la familia y las actividades deportivas, ya fueran de miranda o de protagonista.

Todos aprovecharon para desayunar con la familia y conseguir que sus hijos les vieran diciendo algo que no tuviera nada que ver con el programa electoral.

Luego, una vez acabados los cereales y las galletas, empezó de nuevo una jornada de descanso a medias.

Sandro Rosell, quizás porque es el favorito de las encuestas, es el que menos se dejó ver. Pasó la mañana en familia, comió en casa y aprovechó para relajarse viendo los partidos del Mundial de la jornada hasta que se fue al Palau a ver el partido contra el Caja Laboral acompañado de su mujer y algunos miembros de su candidatura.

Marc Ingla también desayunó en familia, pero luego apenas se relajó. A las 10, estaba en cabrera de Mar para jugar un partido de fútbol de la Fundación Umbele de Xavier Sala i Martín, no se quedó a la comida posterior porque se fue a ver a los cadetes del Barça en Igualada y por la tarde asistió al Palau. Por la noche, suponemos que no vio ningún partido más.

Jaume Ferrer retó a los miembros de su candidatura a un partidillo de fútbol sala en el que el equipo del candidato, con gol incluído ganó por 8-2. Por la tarde, antes del basket, celebró el cumpleaños de una de sus hijas.

Benedito, por su parte fue a Igualada donde coincidió con Ingla y hasta firmó autógrafos a los niños, que le prometían el voto. Está claro que los pequeños no pillaron lo de la reflexión.

COMENTA CON FACEBOOK



Related posts