2010-06-13 10:06 FC Barcelona Por: Administrador

Así fue la jornada de reflexión



Para cualquier persona normal, un día de descanso conlleva levantarse cuando te sangre la oreja a causa del roce con la almohada (siempre que los niños te lo permitan), limitar el ejercicio físico a ir de la cama a la ducha, de la ducha al sofá y del sofá a la nevera. Queda descartada cualquier actividad de exhibición pública y desplazamientos largos. Y mucho menos si te has pasado diez días de campaña electoral. Pues bien, eso es justo lo que no hicieron los candidatos a la presidencia del Barcelona en su supuesto día de descanso, llamado pomposamente de reflexión.

Así que mientras la masa social barcelonista reflexionaba, los candidatos se lanzaron a dejarse ver y a hacer cosas que queden chachi en el diario de hoy y que les haga parecer que son un tipos súper estupendos.

Repartieron la jornada los cuatro candidatos entre la familia y las actividades deportivas, ya fueran de miranda o de protagonista.

Todos aprovecharon para desayunar con la familia y conseguir que sus hijos les vieran diciendo algo que no tuviera nada que ver con el programa electoral.

Luego, una vez acabados los cereales y las galletas, empezó de nuevo una jornada de descanso a medias.

Sandro Rosell, quizás porque es el favorito de las encuestas, es el que menos se dejó ver. Pasó la mañana en familia, comió en casa y aprovechó para relajarse viendo los partidos del Mundial de la jornada hasta que se fue al Palau a ver el partido contra el Caja Laboral acompañado de su mujer y algunos miembros de su candidatura.

Marc Ingla también desayunó en familia, pero luego apenas se relajó. A las 10, estaba en cabrera de Mar para jugar un partido de fútbol de la Fundación Umbele de Xavier Sala i Martín, no se quedó a la comida posterior porque se fue a ver a los cadetes del Barça en Igualada y por la tarde asistió al Palau. Por la noche, suponemos que no vio ningún partido más.

Jaume Ferrer retó a los miembros de su candidatura a un partidillo de fútbol sala en el que el equipo del candidato, con gol incluído ganó por 8-2. Por la tarde, antes del basket, celebró el cumpleaños de una de sus hijas.

Benedito, por su parte fue a Igualada donde coincidió con Ingla y hasta firmó autógrafos a los niños, que le prometían el voto. Está claro que los pequeños no pillaron lo de la reflexión.





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