Domingo, 11 diciembre, 2016

Votemos al más creíble
Votemos al más creíble

Votemos al más creíble

Algunos (evidentemente no todos ) medios de comunicación llevan mucho tiempo publicitando a Sandro Rosell de una manera desproporcionada e ilógica dando a entender que es la gran alternativa a la sucesión de Laporta. ¿Alguien me puede decir que hizo Sandro Rosell cuando fue vicepresidente del Barça ,además de desmantelar el fútbol base que tantos éxitos nos ofrece en la actualidad, fútbol base que viene de la época de los Oriol Tort, Jaume Olivé etc…. y de poner a sus amigos al frente del mismo? Ahora utiliza el fútbol base como estandarte de una de sus prioridades de futuro. ¿Cómo nos vamos a creer que ahora sí lo va a organizar bien cuando fue el primero en desmantelar un modelo de pasado que se ha demostrado que funcionaba? ¿Qué ha hecho durante estos cinco años fuera de la directiva que suponga un argumento definitivo para que algunos medios le hayan dado la publicidad que le han dado? Eso sí, ha medido su silencio de tal manera que parece que sin decir nada haya expresado muchas cosas interesantes. Nunca ha habido una estrategia de imagen tan eficaz basada en el silencio público (no a nivel privado). La situación me recuerda lo que sucedió con cierta prensa influyente de Madrid que encumbró a Florentino Pérez. Resultado: no hubo elecciones. Y ya hemos visto cómo está el Real Madrid. Me parece injusta, por tanto, esta imagen de victoria segura que algunos se han encargado de regalarle a Rosell desde hace muchos meses, y una falta de respeto para el resto de candidatos.

Desde la barrera, estoy asistiendo a unos debates electorales realmente decepcionantes para el socio. Con alguna excepción, la mayoría de candidatos desarrollan un discurso lleno de tópicos y vacío de contenidos. Todo ello tiene una explicación: les quitas el fútbol y los posibles fichajes y ya no saben de qué hablar. Sin duda (y por favor, exclúyanme) en las elecciones del 2003 el nivel intelectual referido a las propuestas de gobernabilidad estaba a años luz del actual, por esto no es de extrañar que muchos amigos me planteen que van a votar en blanco. Incluso el mediáticamente favorito y gran opositor (que debería de marcar diferencias visibles) desarrolla un discurso que casi podríamos definir como continuista, renuncia a pronunciarse con claridad en temas vitales como la continuidad de Txiki, el papel de Johan Cruyff (no vale decir que ya opinarán los socios, queremos conocer su opinión personal), tiene una obsesión mecanizada por estar bien con todos y no crearse enemigos (ya se sabe, intenta quedar bien con todos que nadie quedará satisfecho) y otros temas transcendentes. A Rosell sólo le interesa interpretar el papel de hombre conciliador que transmite imagen de “bon nano”. Curiosamente, los que le conocen bien saben que en privado sus opiniones son muy diferentes. Es una pena que los electores no tengan la oportunidad de conocer al verdadero Rosell y deban conformarse escuchando el guión que le han escrito y que él trata de explicar lo mejor que puede de forma repetitiva, no vaya a ser que pierda votos.

El candidato, a mi juicio, debe de tener credibilidad y generar confianza, y si es preciso “mojarse”, pues hay que hacerlo a costa de perder algunos votos.

Si no se habla de fichajes, de incorporaciones, de impactos mediáticos, está claro que algunos candidatos no son capaces de articular un discurso coherente. Todos empezaron juntos a la sombra de Joan Laporta en 2003. Es cierto que Benedito no era directivo entonces, porque estaba encuadrado en la comisión social del club, pero resulta sintomático que a estas alturas de la campaña los amigos del 2003 estén peleados entre sí. Por decirlo de otra manera, o alguno marca diferencias o lo mejor hubiera sido una alternativa nueva frente a la continuista de Ferrer, porque lo demás es más de lo mismo. Al menos Jaume Ferrer se mantiene fiel y coherente desde el 2003 a pesar de todos los problemas habidos.

Por otra parte, también me tiene asombrado lo entregados que están los tres candidatos no continuistas a la figura de Josep Guardiola. Uno quería a un brasileño, el otro intentó contratar a un portugués y resulta que (es fácil es opinar a toro pasado) ahora nadie tiene dudas. Qué falta de razonamiento estratégico pensando en el futuro del club. Lo importante es recoger votos pensando en lo que ahora quiere el socio, pero no pensando en lo que pasará mañana cuando el señor Guardiola no esté. No seré yo quien le cuestione. No soy la excepción del barcelonismo y también tengo debilidad por esta persona que ha cambiado el rumbo del FC Barcelona desde el terreno de juego. Sin embargo, su presencia en el club es coyuntural. Hoy está. Mañana nadie puede asegurar que siga estando. No permanecerá toda su vida en el club como entrenador. Y hay que dejarse de actitudes serviles y buscar alternativas que garanticen un futuro estable…con el señor Guardiola o sin él. El proyecto, por tanto, debe sobrevivir por encima de la identidad del entrenador. Todos queremos mucho a Guardiola, pero hay que entender que el club deberá seguir funcionando sin él en base a un modelo que se sitúe por encima de su propia figura.

Estoy viendo y sufriendo como socio mucho juego sucio. Algunos enredan abiertamente pero otros ( y/o sus colaboradores mas cercanos) lo han estado haciendo durante los últimos cinco años a escondidas “soto voce” instigando, tirando la piedra y escondiendo la mano, detrás de procesos judiciales contra la junta, detrás de la moción de censura y en algunas actuaciones que se van a producir esta semana antes del día de la votación. Por tanto, la guerra sucia no es unilateral sino bilateral o incluso multilateral.

Ya dije en el 2003 que seria bueno que se explicara bien la trayectoria profesional de todos los candidatos, ya que es un dato que proporcionaría luz al socio en el momento de votar. Creo que todos estarán de acuerdo en que un presidente del Barça no puede poseer negocios relacionados directa o indirectamente con el mundo del fútbol, algo realmente incompatible con el cargo.

Me gustaría oír menos demagogia. Parece que entre algunos candidatos está de moda llenarse la boca diciendo que el club es del socio, que es el propietario, que no se pueden hacer las cosas a espaldas de ellos, que las decisiones deben de ser consultadas, etc… El club tiene unos estatutos aprobados en asamblea que regulan perfectamente la responsabilidad de la junta directiva. Es demagógico decir que se dejarán ciertas decisiones en manos de los socios si los estatutos ya lo regulan. En cambio, no he oído decir de aquellos que “quieren consultarlo casi todo al socio” nada respecto a una reforma estatutaria que fomente la participación de los socios compromisarios y evite la abstención, que regule en aquellos casos realmente extremos el uso de la consulta popular, que haya un organismo externo independiente que controle la entrada de personas con derecho a voto a las asambleas, que se cambie la designación a dedo de ciertos compromisarios, que fomente la participación en asamblea de aquellos socios que quieren ser compromisarios, y un largo etc…

Votemos al más creíble y que nos genere más confianza. No por lo que dicen de él sino por lo que él dice y creen que realmente hará.

Jordi Majó fue el tercer candidato en número de votos en las elecciones a la presidencia del FC Barcelona celebradas en 2003

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