Sábado, 10 diciembre, 2016

El campeón cierra bocas a lo campeón
El campeón cierra bocas a lo campeón

El campeón cierra bocas a lo campeón

Confirmado. La alegría más grande que este año se va a llevar el madridismo es la que le dio el primo Zumossol Inter. Como el Barça años atrás, cuando era un equipo pequeño y disfrutaba más de las derrotas blancas que de los escasos éxitos propios. Me cansa leerle a Siro López esa cantinela de que el Madrid tiene más fondo de armario. ¿Ki-ki-sir? que diría el amigo Núñez. ¿Para qué sirve tener mejor fondo de armario? ¿Para que te humille el Alcorcón? ¿Para que el Lyon te convierta en comparsa europeo? ¿Para que el Barça te descubra que es superior en el Camp Nou y en el Bernabéu? ¿Para hacerle luces al Barça y que te vea a través del retrovisor? Yo no sé si el Barça tiene menos fondo de armario. Lo que sí sé es que cuando Messi y Xavi están enchufados, no hay armario que se les resista a los chicos de Guardiola.

El Barça no irá a Madrid a revalidar su título de campeón de Europa. Se tendrá que conformar ganando la Liga y dejando al Madrid otra vez en blanco. Poco es para un equipo que nos tiene tan bien acostumbrados. Pero suficiente para despertar de su sueño a quienes babean con el segundo equipo de esta Liga. Inferior en el balance global con el líder e inferior en sus duelos particulares.

El equipo de Guardiola respondió en Villarreal como un campeón. Puede que se le atragantara Mourinho, pero aquí nadie le tose. Nadie. El madridismo deberá seguir rezando avemarías y poniendo velas a la virgen -ahora toca a La Macarena- en busca del milagro, porque sólo un milagro podría convertir al Madrid en campeón. Muchos esperaban un Barça débil y tocado. Todo el gozo en un pozo. Guardiola dejó a Henry y Chygrynskyi en la grada y a Ibra en el banquillo. Es decir, el trabajo del secretario técnico cuestionado por el entrenador. El tema merece capítulo aparte, pero la cuestión es que Messi, sin el sueco cerrándole el paso, volvió a golear. No había marcado desde que Ibra regresó a las alineaciones. Ayer abrió el camino del triunfo, Xavi lo selló, Bojan lo redondeó y otra vez Messi lo finiquitó. Como ya es habitual en el Barça, goles todos de la cantera, para envidia y rabia de los que defienden la filosofía de la cartera.

El FC Barcelona no sólo venció por 1-4 en Villarreal. También convenció. Habrá que seguir con el villarato y otras memeces similares porque cada vez se hace más difícil cuestionar con coherencia la supremacía incontestable del FC Barcelona.

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