Viernes, 9 diciembre, 2016

El Barça dobla al Madrid en minutos de canteranos
El Barça dobla al Madrid en minutos de canteranos

El Barça dobla al Madrid en minutos de canteranos

Superado el Clásico, y puestos a indagar en las diferencias entre el Barcelona y el Real Madrid, la cantera aparece como el primer elemento de distinción. La influencia de unos canteranos y otros se advierte sin necesidad del curso de entrenadores, pero tiene además una constatación numérica. Mientras los 16 canteranos del Barça copan el 60,2% de los minutos jugados por el líder en todos los torneos, los siete del Madrid sólo alcanzan el 26,4%.

Si profundizamos en la estadística, el precipicio se hace más profundo. De los siete canteranos del Madrid, dos suman tres minutos sobre el césped (Mosquera y Marcos Alonso) y otros dos son treintañeros en el último tramo de sus carreras: Raúl (40%) y Guti (28%). Sólo Casillas (95%), Arbeloa (75%) y Granero (50%) aparecen como representantes activos y significativos, si bien los dos últimos tuvieron que brillar en otros clubes para que se advirtiera su utilidad.

En el Barça, que dobla ampliamente los números del Madrid, la mayoría del equipo titular procede de La Masía: Valdés (92%), Puyol (82%), Piqué (73%), Xavi (82%), Busquets (65%), Iniesta (62%) y Messi (79%). Y tras ellos, se prepara un relevo que dispone de buenos y suculentos minutos para expresarse: Pedro (57%), Bojan (29%) y Jeffren (15%), seguidos, a su vez, por Dos Santos (5%), Fontás (4%), Soriano (2%), Thiago (1%) o el israelí Gai Assulin (1%).

Para cerrar el aluvión de porcentajes, un detalle que descubre un ideario: a Bartra, quien menos ha jugado de los jóvenes, Guardiola le confió la responsabilidad de disputar 30 minutos contra el Atlético de Madrid.
Selección.

El reparto de fuerzas en la Selección española también nos permite extraer conclusiones abrumadoras. Mientras el Madrid aporta a Casillas y Arbeloa, el Barça reúne a todos sus canteranos titulares con la excepción obvia de Messi y la no tan obvia de Valdés.

Caso aparte suponen los internacionales Mata, Negredo y Cesc. Los dos primeros, formados en la cantera madridista, abandonaron el club blanco sin disputar un solo minuto oficial con el primer equipo, entrenado por Capello cuando ambos destacaban en el Castilla. Dicho de otro modo: no se les dio ni una sola oportunidad con fuego real.
Más miopía.

Cesc, criado en La Masía, ejemplifica otro problema de miopía: fue reclutado por el Arsenal de Wenger cuando tenía 16 años y ya había sido designado mejor jugador y máximo goleador del Mundial Sub-17 de Finlandia. Tampoco tuvo la ocasión de jugar con la camiseta del primer equipo.

Centrados en el fútbol base, hay otras consideraciones que explican la diferencia Barcelona-Madrid. Mientras en La Masía se respeta la filosofía implantada por Cruyff hace ya 20 años (Xavi es una versión mejorada del Guardiola mediocentro), Valdebebas ha oscilado, en la última década, entre Ramón Martínez y Míchel (estilos contrapuestos), pasando por la breve dirección de Javier Lozano.

También desde este punto de vista se comprende la paciencia de unos y la urgencia de los otros, así como el corte de los jugadores que salen de La Masía, adaptables, desde el primer momento, al juego de un gran Barça que empieza en lo pequeño.

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