Domingo, 4 diciembre, 2016

300 kilos después, todo sigue igual
300 kilos después, todo sigue igual

300 kilos después, todo sigue igual

El Barcelona sigue estando un escalón por encima del Real Madrid. Esa es la realidad y así quedó reflejado en el Clásico de este sábado en el Bernabéu. Guardiola y compañía dieron una lección a Pellegrini y los suyos de cómo se debe rendir en un partido importante. Algo que los blancos aún no han hecho esta temporada.
Aunque durante la semana muchos se empeñaron en personalizar el partido en el duelo entre Cristiano y Messi, la realidad demostró que se trataba de un duelo de conjuntos y ahí, como en el individual, el Barcelona es mejor. Superados los nervios iniciales, los azulgrana afrontaron el partido como siempre. Fieles a su estilo y utilizando la receta del toque para superar a un Madrid muy combativo. Sólo eso, combativo.

Los blancos no fueron capaces de tirar entre los tres palos hasta la segunda parte. Algo inexplicable en un equipo que presume de tener una pegada única en el mundo. Paradójicamente esta vez fueron los catalanes quienes rentabilizaron al máximo sus ocasiones. Asistido por un Xavi para el que se agotan los adjetivos, Messi inauguró el marcador en el Bernabéu. El argentino ya lleva 40 goles esta temporada.
El Real Madrid no fue capaz de asumir el mando del partido en ningún momento. Una cosa a la que está obligado siempre que juega en casa. Pero es que quitarle el balón a este Barça no es tarea fácil. Otra vez será.
En la segunda parte Pedro puso la puntilla al culminar como un auténtico killer otro pase marca de la casa de Xavi.

Guti y Raúl, los ‘revulsivos’

El mejor reflejo de la situación que atraviesa el Real Madrid son los cambios que hizo Pellegrini para intentar reaccionar. 300 millones de euros en fichajes después, Guti y Raúl era lo mejor que se le ocurría al chileno para remontar el partido.
El duelo de entrenadores también fue para los barcelonistas. Guardiola sorprendió cuando optó por poner a Alves en el centro del campo y tampoco tardó en mover el banquillo al poco de la reanudación. Por su parte el entrenador madridista reaccionó mal y tarde.
Capítulo aparte se merece la actuación de Mejuto. El asturiano dirigió su último Clásico de manera lamentable. Se achicó cuando tenía que tomar decisiones clave y dejó que el partido terminase sin ningún expulsado. Algo injusto a todas luces.
El Barcelona vuelve a tener las riendas de la Liga y parece difícil que vuelva a soltarlas. Sólo la distracción europea puede evitar que el ‘Pep Team’ vuelva a repetir título.

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